Nada ha cambiado
Comienza un nuevo año en la redacción de Peláez, aunque para el humilde periodista de provincias, y nos tememos que para su jefe también, todo sigue igual. De hecho, el pobre Peláez no ha tenido ni un solo día de vacaciones en Navidad, atado a un diario que no funcionaría sin su trabajo, y su jefe tan solo ha pasado por la redacción para reírse de él.