Una casa de locos
La situación no es fácil. Mejor dicho, la situación es insostenible. No se venden periódicos, las deudas aumentan, la moral de la tropa decae. Así las cosas, el jefe de Peláez toma una decisión: buscar una exclusiva, esa gran noticia que revertirá la situación. Esa exclusiva partirá de asesinar al mensajero, es decir, al redactor, es decir a Peláez. Así comenzó la semana en la redacción del periódico de provincias ¿Y cómo terminó? Con referencias a Millán Astray, al ajedrez y a Íker Casillas. En definitiva, una casa de locos.