Todo un reportero

Si alguien se os acerca, queridos lectores, y os dice “tengo grandes planes para ti”, échense a temblar. Eso es lo que debía haber hecho el bueno de Peláez cuando su ínclito jefe le dijo la mencionada frase pues esos grandes planes no eran una corresponsalía en el extranjero ni una jefatura de sección, sino retirar el gotelé de las paredes de la redacción.

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Así es este hombre, que no sabe demasiadas cosas, pero unasola, mandar, le parece suficiente. Y no solo eso, sino que siempre es, además,el primero dispuesto a escaquearse. Así, por ejemplo, decidido a dar unaorientación internacional al periódico, se ha autoproclamado enviado especial,pero no a Siria, Crimea o Iraq, sino a Cancún, a donde irá vestido con camisahawaiana, bañador y chanclas para mezclarse con los lugareños. Todo unreportero.

 

Jueves,20 de marzo

 

– ¡Buenos días,jefe!
– Buenas, Peláez.
– Alégrese, hoy entra la primavera.
– No me diga.
– Le digo.
– Pues alguien tendrá que salir, eche a ese.
– ¿Benito? Lleva en el periódico desde la fundación.
– Por eso, estoy harto de su cara.
– En cualquier caso, jefe, la primavera es unaestación.
– Para mí sólo hay una estación: la Gared’Austerlitz. Allí me enamoré por primera vez.
– ¿Y qué hacía en París?
– Pintaba cuadros en Monmartre, paseaba por el Senaal atardecer, tomaba café en el Barrio Latino.
– ¿Un bohemio?
– No, con leche y un terrón de azúcar.
– No sabía de su pasado en la capital del amor.
– Duró poco, cuatro horas.
– ¿Cuatro horas?
– Sí, pero nunca lo olvidaré. Sus ojos azules, sularga melena, su manera de decirme vete a la mierda con ese acento inolvidable.
– Me encanta el acento francés.
– Y a mí, aunque ella era de Albacete.
– Ah, vaya.
– Así que para mí ni primavera ni nada, demeinvierno, lluvia y París.
– Ojalá pudiera, jefe.
– Pues deme un zumo y una napolitana de choco, almenos.
– Eso sí.
– Nos vamos entendiendo.

 

Viernes,21 de marzo

 

– Peláez, tengograndes planes para usted.
– ¿Sí, jefe?
– Sí, el proyecto definitivo, la obra total.
– ¿De qué se trata?
– ¿Ve eso?
– ¿La pared?
– Fíjese bien…
– ¿El gotelé?
– Exacto. Tendrá usted el honor de quitarlo.
– Soy periodista, jefe.
– En sus horas libres, por supuesto.
– No tengo.
– En sus horas de sueño, entonces.
– Me ofende, usted.
– Le doy los galones, Peláez. No tendrá que rendircuentas a nadie, será suyo el trabajo, suyo el reconocimiento.
– Llame a un pintor.
– No voy a dejar algo tan importante en manos decualquiera.
– Lo quiere es que lo haga gratis.
– ¿Y qué hay de la satisfacción por el trabajo bienhecho?
– Con eso no basta, jefe, el trabajo hay quepagarlo.
– ¿Me está amenazando?
– Reclamo mis derechos.
– Nos veremos en los tribunales.
– No tiene ninguna opción de ganar.
– Vale, pues nos veremos en los bares.
– Eso es otra cosa.
– Taluego.
– Chao.

 

Lunes,24 de marzo

 

– Peláez,necesitamos desarrollar avances de mejora cualitativos en la superestructuraredaccional de la realidad diaria cotidiana.
– ¿Cómo dice?
– Tenemos una crisis vinculatoria en la afectividadprofesional de la voz periodística subyugada al interés general delpúblico/audiencia/masa heterogénea y dispera.
– ¿Qué?
– Existe una pérdida identitaria en el ámbitotransicional del peaje informativo ad hoc envirtud del proceso tecleatorio y cierta demanda de oxígeno en movimiento.
– ¿Mande?
– Hemos de ahondar en la búsqueda de unaregeneración celular y neuronal en el proceso de manualización de la realidadindoor.
– Usted está chaveta, jefe.
– Es imprescindible en la situación climatológicaque se aproxima a tenor de la tendencia isobárica llevar a cabo este cambio /transformación.
– No le entiendo nada.
– Que voy a coger un becario para que me abanique.
– ¿Y por qué coño no me lo dice así?
– Suena colonialista.
– Pero si lo hace todos los años.
– Pero en esta coyuntura temporal un servidorconsidera prioritario establecer…
– ¡Olvídeme!
– Vale, taluego.
– Taluego.

 

Martes,25 de marzo

 

– Buenos días,Peláez.
– Bueno días, jefe… menuda pinta…
– ¿Ha visto? ¿Le gusta mi sudadera fluorescente?
– Hombre, llamativa es…
– ¿Y esta cinta en el brazo? Mola, ¿no?
– Si usted lo dice…
– ¿Qué dice de estas mallas? Marcando paquetito…
– No sé yo…
– Y mire qué zapatillas, triple cámara de aire,doscientos cincuenta euros sin los cordones.
– Caramba…
– Es lo que tiene ser un runner, Peláez…
– Ya veo, jefe…
– Hay que estar al día…
– ¿Y cuánto corre?
– ¿Qué?
– ¿Cuántos kilómetros corre?
– No corro desde la última vez que vino unacreedor, ¿hay alguno a la vista?
– No, jefe…
– ¿Entonces?
– ¿No era usted un runner?
– ¡Lo soy!
– Pues entonces tiene que correr…
– Y una mierda.
– Runner significa corredor.
– Runner es una moda, una tribu urabana, comorocker o hipster, no diga gilipolleces.
– No, jefe, es gente que sale a la calle a correr.
– ¿Pero por qué?
– A saber…
– Menudos gilipollas…
– Pues usted parece uno de ellos.
– Yo soy un runner de bar de toda la vida.
– Bueno, si usted lo dice…
– Claro, que lo digo, de hecho voy a bajar a tomaruna pinta y escuchar música a mi bar de runners… No me pase llamadas.
– Muy bien, jefe, adiós.
– Adiós…

 

Miércoles,26 de marzo

 

– Peláez, momentode cambios.
– ¿Va a dejar de beber?
– Ni loco.
– ¿Abandonará los puros después del desayuno?
– Puro, en singular. Y no, no lo abandonaré.
– ¿Dejará de sobornar al alcalde a cambio deinformación?
– Un sobrecito de vez en cuando nunca viene mal.
– ¿Y en qué va a cambiar, entonces?
– En la orientación del periódico.
– ¿De nuevo quiere ver el atardecer desde sudespacho?
– No, hombre, eso no, vocación internacional.
– No me diga.
– Le digo.
– ¿Cubriremos los grandes conflictosinternacionales?
– Eso es…
– ¿Ucrania, Siria, Iraq?
– Bueno, bueno… poco a poco…
– ¿Por dónde empezamos?
– Había pensado en Cancún.
– ¿Cancún?
– Sí, iré yo mismo. Mire, he comprado ropa para laocasión.
– ¿Camisa hawaiana, bañador y chanclas?
– Hay que pasar desapercibido.
– Ya veo por dónde va.
– Pues por la puerta directo al aeropuerto. Leenviaré una crónica desde la barra acuática.
– Qué cara…
– No, con una pulserita sale tirado de precio. Nose preocupe. Adiós.
– Adiósssssss…


Los cables de lasconversaciones que mantiene Peláez con su jefe (#Pelaezleaks) en laredacción de un periódico de provincias los puedes encontrar a diario enla página oficial en Facebookde 360gradospress.

La foto es de @Marga_Ferrer


Marcos García

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