La legalidad de Airbnb

Inma Gabarda

Periodista en Soma Comunicación
Millennial. Me apasiona contar historias.

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    ¿Quién no ha recurrido a un apartamento de Airbnb durante sus vacaciones para ahorrar gastos en un hotel? En los últimos años se ha masificado el uso de apartamentos turísticos a manos de plataformas como esta, lo que ha propiciado que el sector hotelero se resienta además del estallido de otras problemáticas sociales, que analizamos esta semana en 360 Grados Press.

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    La situación socio-económica por la que atraviesa el país ha hecho que en los últimos años los hoteles mermadas sus reservas y que la sociedad apueste por un servicio más económico como el referido, que ofrece la plataforma Airbnb. Una situación que ha desatado la polémica porque este tipo de hospedajes infringe las leyes, al no estar declarados.

    Pese a ello, sigue siendo la primera opción para muchas personas que no disponen de recursos económicos suficientes para financiarse unas vacaciones en un hotel. Por ejemplo, parejas como Carlos y María, que fueron de viaje a Barcelona el verano pasado cada vez son más frecuentes. Ellos querían estar cerca de La Mar Vella y todos los hoteles que tenían a su disposición excedían su presupuesto, de modo que decidieron recurrir a Airbnb donde conocieron a su arrendador, Magic, un chico joven que alquilaba las dos habitaciones de su apartamento los meses de verano para poder sacarse un dinero extra, con el que pagarse sus clases de la universidad, nos explica.

    La pareja, un poco desconfiada al principio, llamó por teléfono al joven para hacerle todas las preguntas acerca de la reserva, la fianza y el precio que debían pagar por noche por alojarse allí, unos 70 euros. “Le llamamos una semana antes varias veces para cerciorarnos de lo que ofrecía en la página web y la verdad es que el chico fue un encanto. Hicimos el ingreso del dinero por la plataforma y quedamos en un bar de la zona para recoger las llaves“, añade María.

    Experiencias que abundan más que las que se salen del marco normal. Sin embargo, en los últimos meses Airbnb ha vuelto a ser noticia. Esta vez porque varios ciudadanos han denunciado la existencia de dispositivos de vigilancia en los apartamentos, alegando que atentaban contra su derecho de intimidad. Pero, ¿cuáles son los límites? ¿Se puede denunciar que te graben en un apartamento en el que no es legal que estés alquilado?

    No corrieron la misma suerte Laura y Ana, dos valencianas que fueron el pasado mes a Granada a un Airbnb y descubrieron con asombro que en el comedor había oculta un GoPro. Hablaron con el propietario para pedirle que la retirara, ya que no informaba de su existencia en el anuncio y este les contestó: está por seguridad pero ahora mismo no está en marcha, como podéis comprobar. Aún así, ellas se quedaron dubitativas y decidieron guardarla y al volver a Valencia se pusieron en contacto con un abogado para averiguar si este hecho era denunciable.

    “En ninguna propiedad privada puedes grabar a un individuo sin su permiso. Puedes disponer de cámaras en tus instalaciones, pero siempre tienes que informar de su existencia a los visitantes“, explica el letrado Jaime, desde Sesibas Abogados.

    De no hacerlo estás incurriendo en un delito, porque estás atentando contra su derecho a la intimidad y violas también sus derechos de imagen, por lo que se requiere del consentimiento de las personas que están siendo grabadas, apunta el experto.

    En este sentido, la plataforma respalda lo que dice la ley y la ampara bajo su normativa, en la que señala que “todos sus miembros deben respetar la privacidad del resto de usuarios”. Desde Airbnb exigen a los anfitriones que así lo dispongan de que informen de la presencia de dipositivos electrónicos instalados en sus instalaciones. Y además, se prohibe que estén colocados en espacios privados como son los dormitorios y los cuartos de baño.

    En el caso de los anfitriones parece fácil. Deben informar en el anuncio que publican en la plataforma de la existencia de esos aparatos electrónicos de vigilancia y así, el huesped decidirá si quiere o no someterse a la misma. Y para procurar que esto se cumpla, la organización ha añadido una nueva cláusula a tenor de los últimos hechos acecidos y las denuncias que han puesto distintos huespedes y es que si los arrendadores no informan de la presencia de cámaras cuando se haya confirmado la reserva, el arrendatario puede cancelar sin penalizaciones y recibirá un reembolso completo, mientras que la entidad penalizará al anfitrión.

    “Con estas medidas la gente respetará más la normativa y entenderá la famosa frase de ‘tu derecho termina donde comienza el mío‘, sentencia el abogado. Y al hilo de esto, añade, que los damnificados que han interpuesto ya las denuncias probablemente tengan que presentar una gran cantidad de pruebas, entre ellas, el propio anuncio del inmueble, algún testigo y alguna prueba audiovisual que ratifique la presencia de dichas cámaras. “Y aún así, se abre un proceso judicial muy lento, para el que tendrán que esperar hasta que llegue la resolución”, concluye Jaime.


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