Tú te encuentras solo
“¿En quién confía usted? En la gente que come cuando tiene hambre, supongo”. Es una pregunta que se le puede hacer a cualquier ciudadano de cualquier parte del mundo, esa persona de corazón sano y sonrisa despierta que piensa que el mundo está así porque así debe ser. Sin más pespuntes. ¿Por qué cambiar lo que va como tiene que ir aunque vaya yendo arrastrando el trasero por el asfalto?