Salvando las distancias…

360gradospress asiste de la mano del periodista Carlos Juan a la Feria de Abril de Manila, una versión curiosa, distinta y descontextualizada de la sevillana, sin andaluces, celebrada en el Casino Español de la capital filipina.

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“Mírala cara a cara que es la primera”. Así comienza una de las sevillanas más populares. Se refiere a los cuatro tiempos de este complicado baile que ha tenido su día de gloria en el centro de Manila. Esta es la Feria de Abril más lejana al río Gualdalquivir y al barrio de los Remedios.

¡Mira quién baila! Lo más curioso de esta Feria de doce horas es que al no haber andaluces detrás de ella los promotores han tenido que “estudiar” antes cómo es la Feria de Abril de Sevilla y cómo se podían salvar las distancias de la mejor manera posible.

Y ese es un trabajo en el que hay que afinar más de lo que parece a simple vista. Evidentemente el manileño medio es un perfecto desconocedor de lo que ocurre en la feria sevillana. Incluso por mucho interés que tenga en el idioma español y la cultura hispana una cosa es el tópico y otra muy distinta es la sociología de estos saraos. De la misma forma en que una cosa es el título de un ensayo y otra la disposición de las ideas en su contenido.

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Por lo tanto, para montar una Feria aqui se daba por hecho que tenía que haber cedés, muchos cedés de sevillanas y de copla española en general. Un espacio para bailar, un sistema de megafonía, unas luces que alumbraran el entorno, unas banderitas… ¿vino tinto o vino blanco? ¿qué pescados son los mejores para las tapas?  ¿qué puede haber dentro de las casetas y quién puede estar dentro ofreciendo qué productos? Y, claro…¿ cómo se organiza el tiempo para que la Feria sea participativa aunque nadie sepa qué se hace en una feria andaluza?

De todo esto ha aprendido gente como Jose Miguel Cortés, su esposa Esther. También los distribuidores y dueños de restaurantes que se han querido implicar en la organización asumiendo el riesgo de no vender el género comprado o vender más de lo esperado. Los dos primeros nos cuentan que la idea era revitalizar la vida cultural del Casino Español de Manila, cuyos patios y salones acogen a esta Feria. El Casino es un edificio histórico, [Img #13130]
antaño rodeado por huertas y hoy literalmente engullido por el crecimiento sin control de Manila. Es, al mismo tiempo un club social presidido actualmente por la familia Gómez de Liaño (sí, es la familia a la que pertenece el juez Javier Gómez de Liaño al que se le recuerda como magistrado de la Audiencia Nacional a finales de los 90 en los casos Lasa y Zabala, del sumario de los Gal o la denuncia contra el grupo PRISA). El restaurante del Casino está abierto a cualquier persona que quiera almorzar allí gastronomía española.

Añaden que el ser ambos madrileños, ahora expatriados españoles en Filipinas no les echa hacia atrás a la hora de atreverse con una Feria de Abril. Al contrario. Sin que este periodista planteee el tema escucho que cuando estás en el mundo no eres ni andaluz, ni catalán, ni valenciano, ni castellano, eres español y por lo tanto se supone que cualquier manifestación cultural de España debe recibir, en términos de interés personal, el mismo trato con independencia del lugar en el que se haya nacido “porque mañana podemos atrevernos con algo de sardanas”. Con esa vehemencia, muy propia por lo demás de barra de caseta de feria intuyo que hay quién les ha puesto reparos…

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En el escenario se suceden las actuaciones de los alumnos a los que desde hace años enseñan Guillermo Gómez de Rivera y Enma Estrada. A menos que se viaje a España no es fácil hacerse aquí con ropa de feria que además está sujeta a las renovaciones que impone la moda, sobre todo los trajes de flamenca. Guardan como oro en paño sus camisas, algunas de lunares, sus echarpes, sus mantones…en no pocas ocasiones se mezcla en los altavoces la música popular andaluza con la copla española. Se oye a Chano Lobato cantar a la Bahía de Cádiz, ‘tirititrantantán,  tirititrantantán…’ Todo parece tener un aire más antiguo aunque ciertamente español. Los más hispanos comen en la terraza y beben cerveza (en Filipinas se come menos y no se tapea) y todos, unos más y otros menos, miran lo que ocurre en el ‘tablao’ aunque parte de la culpa la tienen dos niñitas que,  por el ‘arte’ que muestran imitando a las ‘bailaoras’ parecen ser la reserva de ‘salero’ que estas ferias tan orientales necesitan para ir a más. “El año pasado pensamos hacerla de dos días” ¡Dos días de feria! Este es el primer año con sólo una jornada programada. Parece ser que en 2010 no había fechas disponibles entre las vacaciones y el Día del Libro del Instituto Cervantes que ocupa parte de las instalaciones del Casino.

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Pero la Feria de Abril se consolidará, salvo que las cuentas hayan salido muy desequilibradas, algo de lo que nos enteraremos yendo al Día del Libro. Se consolidará porque la música es algo muy importante en el tiempo de ocio de los manileños y, en general, de los filipinos. Sorprende la cantidad de tiendas de instrumentos musicales que se ven en la capital así como de equipos de megafonía de esos que sirven lo mismo para un pequeño mitin que para una actuación musical ‘entre amigos’. Y Andalucía es la parte del león del imaginario con el que maduros y también jóvenes identifican a España.

Esta Feria, la primera ha tenido un desarrollo inverso al habitual. Como aún estamos a tiempo, lo contamos por si alguno de los lectores de 360gradospress gira visita en unas semanas a la genuina, la que lleva 163 años instalada en el calendario festivo de Sevilla. Aqui a las nueve de la mañana se abrieron las casetas pero allí a esa hora lo mejor es tomar buñuelos en un recodo de la Feria que, ¡claro! hay que encontrarlo. A las seis y media se hizo la ‘prueba del alumbrao’ con el que poco tiempo despues terminó la fiesta. En los Remedios, cuando se encienden las bombillas comienza la fiesta.

Carlos Juan

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