¿Afecta el consumo regular de alcohol a la fertilidad?

Ciertos hábitos pueden inclinar la balanza a la hora de intentar lograr un embarzado de manera natural y espontánea. En este sentido, la dietista-nutricionista Gemma Tendero pone encima de la mesa las consecuencias de la ingesta de bebidas alcohólicas.

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El consumo de alcohol –por poco que sea- nunca está recomendado para mujeres embarazadas. Sin embargo, también cabe reflexionar acerca de los efectos que puede tener este producto en la fertilidad, tanto femenina como masculina. Un estilo de vida saludable siempre será favorable para cuidar las posibilidades reproductivas. En esta línea, la dietista-nutricionista Gemma Tendero (@gemmatendero_dn) asegura que todos los factores “suman para empeorar o mejorar la fertilidad”.

 

Así, según explica la especialista, beber alcohol “está asociado con un deterioro de los parámetros espermáticos, los cuales pueden ser parcialmente reversibles tras el abandono del consumo”.

 

En todo caso, y más concretamente, “la ingesta habitual de alcohol de más de cinco veces a la semana -cinco copas de vino o cinco cañas de cerveza, para entendernos- puede contribuir a que aparezcan problemas de fertilidad, reduciendo la calidad espermática (aunque no la cantidad) y produciendo un cambio negativo de las hormonas reproductivas“. La calidad del semen es uno de los parámetros que tienen muy en cuenta los embriólogos cuando trabajan con gametos masculinos, pues cuanto mejor sea el semen, mayores serán las probabilidades de fecundación.

 

Además, Gemma Tendero señala en su exposición que dicha toma “también puede tener un efecto negativo, produciendo mayor fragmentación del ADN espermático.”

 

Por otro lado, “existe evidencia que indica que durante el período de preconcepción, la alimentación de la pareja y otros factores de estilo de vida, como el consumo de alcohol, pueden tener un efecto sobre las vías metabólicas que utilizan elementos esenciales para el desarrollo adecuado del feto como la vitamina B12 y el folato“, recuerda la dietista.

 

¿Sólo tiene efecto en la capacidad reproductiva?

La respuesta de Tendero a esa pregunta es que no. La toma de alcohol regular afecta a la salud de una manera global. El consumo de este tipo de bebidas está totalmente contraindicado durante el embarazo, ya que puede ocasionar diversos efectos nocivos en el feto, pero también es un factor de riesgo respecto a padecer enfermedades crónicas. Los consejos de los expertos pasan por apostar por la coherencia y, efectivamente, por llevar una vida saludable y una dieta equilibrada.

Laura Bellver

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