“Por desgracia, el pesimismo se contagia mucho más rápido que el optimismo”

Todavía no han pasado dos meses desde que Teresa Perales se convirtiese en Londres 2012 en la mayor medallista paralímpica de la historia, igualando las 22 medallas que Michael Phelps había conseguido unas semanas antes en los Juegos Olímpicos. Su logro la ha convertido una vez más en un ejemplo de superación para un país en plena depresión. 360gradospress ha querido compartir unos minutos de conversación con este mito del deporte nacional, la mujer de la eterna sonrisa.

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Su voz suena blanca. Radiante. Comoun torbellino repleto de vida. Casi en cada respuesta, una sonrisa en forma decarcajada acompaña a sus palabras. Quienes han tenido la suerte de compartirunas horas con ella, destacan su eterna sonrisa. Esa que irradia felicidad yoptimismo a todo el que se cruza con ella. “Tengo mis motivos para lucirla siempre”,afirma. Y a simple vista, no le faltan. En los Juegos Paralímpicos de Londres2012 se convirtió en la atleta más laureada de la historia. Allí, en la piscinalondinense, contó desde la grada con el apoyo de su marido y de su hijo. Lagente le para en Zaragoza para felicitarle a cada paso. Los medios decomunicación reclaman su presencia. Se ha convertido en toda un ejemplo para unpaís necesitado, más que nunca, de referentes como ella.


La vida, sin embargo, no siempre fuetan benévola con la nadadora zaragozana. Con apenas 15 años perdió a su padre acausa de una leucemia. Con 19, un cúmulo de desgracias ligó su vida a una sillade ruedas. Motivos suficientes para hundir mentalmente al común de losmortales, pero no a una mujer que ha hecho de la lucha y el optimismo su formade vida. Ahora, en plena cresta de la ola, comparte su exitosa vida deportivacon su carrera como experta en coachingdeportivo y profesional.  De límites nihablar.  “Los límites no son más queprejuicios que tenemos las personas”, apunta.


360gradospress tampoco ha queridoponer límites a esta entrevista. Nos empapamos de vida y optimismo de la manode Teresa Perales.


Ya ha pasado mes ymedio desde que te convertiste en la máxima medallista de los JuegosParalímpicos, ¿Sigues teniendo la agenda tan apretada?

Tanto o más, la verdad. Es algo que me sorprende, porque yocreía que después de la primera semana ya habría pasado al olvido, pero nadamás lejos de la realidad. He pasado una semana de vacaciones y la vuelta estásiendo casi como cuando llegué de Londres. Estoy muy sorprendida y agradecida.


Sorprende sobretodo porque tengo la sensación de que los Juegos Olímpicos hacen que la gentese interese por los deportes femeninos y paralímpicos, pero luego, una vez quese van los focos, la atención parece apagarse como la luz. ¿Es sensación mía otienes la misma impresión?

Al menos eso es lo que venía pasando hasta ahora. Son unos15 días de estrellato y luego el resto de anonimato. Esos cuatro años entrecompetición y competición parece que nadie se acuerda. Aunque tengo lasensación de que eso ha cambiado este año y espero, confío y deseo, por el biendel deporte paralímpico, que podamos estar en boca de todos.


Volviste de losJuegos siendo la Michael Phelps española e igualando sus 22 medallas olímpicas.¿Tiene que temer el americano por su récord? ¿Te ves en Río 2016?

En principio sí, aunque está muy lejos. Sé lo que conllevanesos cuatro años y sé lo duro que es, pero no puedo evitarlo, lo tengo en elpunto de mira. Tengo que ir cumpliendo objetivos más a corto plazo y poco apoco ir viendo como me voy encontrando. Pero si el cuerpo me lo permite, ganasno me van a faltar.


De tus 22 medallasolímpicas, ¿hay alguna que tenga un significado especial o que valores porencima de las demás?

Tengo varias. El primer oro en Atenas fue especial porquefue una prueba muy disputada y bonita. De Pekín, cuando hice el primer récorddel mundo, también tengo un precioso recuerdo. Y ahora en Londres  he tenido varias, porque estaba mi hijo. Laprimera porque se la dediqué a él y la última porque era el oro que me faltaba.


Sorprende que antesde empezar a nadar, tuvieses cierto miedo a la piscina. ¿Superar ese miedo tehizo ver de alguna forma que no tenías límites?

Es bastante raro, porque la verdad es que no me gustabamucho nadar y, además, no me sentía cómoda en el agua. Pero poco a pocodescubrí la libertad que tenía, que podía hacer lo que quería. Y una vez queempecé a competir y vi que me iba bien, me di cuenta de que no sabía dónde ibaa estar mi futuro en la competición, de que no tenía un límite.


¿Sigues pensandoque no tienes límites?

No creo demasiado en los límites. Hay días en queinevitablemente pienso que no voy a volver a hacer otro récord del mundo, perono creo en ellos. Cuando empecé a nadar apenas sabía. Si entonces me hubiesendicho que iba a nadar en 35 segundos una prueba de 50 metros, me hubiese reído.Eso para empezar. Y a día de hoy no sé si volveré a hacerlo alguna vez en mivida, pero creo que los límites no son más que prejuicios que tenemos laspersonas  y que es mejor no creer enellos.


¿Cómo se motivaalguien que lo ha ganado todo para seguir compitiendo y queriendo cada vez  más?

(Risas) Recordando cómo te has sentido cuando has ganado.Eso es lo más importante. Para Londres mi mayor motivación era que estaba mihijo en la grada, pero durante todo el tiempo en que me he estado preparandotrataba de recordar cómo me había sentido antes cuando había conseguido lasmedallas. Ganar es muy bonito, es una sensación muy bonita.


¿Con qué podríascomparar esa sensación?

Con pocas cosas, la verdad. Tener al niño fue lo más grande,eso no tiene comparación con nada de lo que haya hecho. Pero ganar es unsubidón. No dura mucha, pero resulta difícil de explicar y de entender si no seha pasado por ello.


¿Cómo es el día adía de una súper deportista como tú?

Muchas horas de piscina y de paciencia. Hay que ser muyorganizada y ser consciente de que el día tiene las horas que tiene. Hay queintentar sacarle el máximo partido posible al tiempo.


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Tiempo libre no tedebe quedar mucho… ¿cómo disfrutas de él?

El poco tiempo que tengo lo intento disfrutar en familia,sobre todo con el niño. Y tratando de descansar lo máximo posible, cosa que meresulta bastante difícil, por cierto (risas).


Vemos a muchosdeportistas de élite, Rafa Nadal siempre es el primero que viene a la cabeza,con muchas manías y supersticiones. ¿Tienes alguna?

Bueno, tanto como supersticiones no, pero si algo que rozala manía. Por ejemplo, cuando voy a competir, si me he cambiado el primer díaen un vestuario, me gusta hacerlo durante toda la competición en el mismo. Sino puedo, tampoco pasa nada, pero digamos que soy un animal de costumbres(risas).


Tu vida ha estadollena de golpes inesperados, pese a ello todo el que ha podido compartir unmomento contigo habla de tu sonrisa. ¿Es esa sonrisa, ese optimismo, una de lasclaves de tu éxito?

Yo creo que es una carta de presentación que me sale demanera innata y que, además, tengo mis motivos para lucirla siempre. Creo quees una forma mucho más bonita de enfrentarse a la vida y, también, mucho másamable de presentarse a la gente. Cuando te presentas a alguien no es lo mismohacerlo con una sonrisa en la cara que sin ella. Creo que abre más puertas.


En los tiempos quecorren en éste país, resulta difícil sacarle una sonrisa a alguien. ¿Algúnconsejo para contagiar tu optimismo?

No ser egoísta, ese es mi consejo. Pensar que vivimos ensociedad, y aunque es normal que pensemos en nosotros mismos, hay que cuidar alentorno en estos momentos difíciles. Lo que pasa es que lo malo es lo que másrápido se contagia y el pesimismo, por ejemplo, se contagia  mucho más rápido que el optimismo. Si todosnos ponemos esa sonrisa y creamos esa espiral de optimismo y felicidad, a lomejor esa espiral se acaba convirtiendo en un huracán.


Hablando deespirales, ¿me podrías explicar tu teoría del ‘espiralismo’?

Por supuesto. Ser feliz depende de ti, tu eres tu centro defelicidad. Te tienes que querer más que nadie. Querer y cuidar. Eso nosignifica ser egocéntrico, pero es necesario cuidarse uno mismo para despuéspoder ofrecer a los demás. La felicidad es algo interior. No se puede tocar nicuantificar. Realmente, ¿por qué sabes que no eres feliz? ¿o que sí que loeres? Es cuestión de valorar las pequeñas cosas y de meter en tu espiral lo quete interesa para ser feliz. Y lo que no, aléjalo de tu vida.


Consejos estásdando también como experta en coaching profesionaly deportivo  y en muchos foros económicosy empresariales. ¿Pasa por el coachingtu futuro cuando se pare el reloj de la competición?

Sí y de hecho es algo que compatibilizo ya con la competición.Creo que mi vida va a estar siempre relacionada con el deporte y en lacompetición es muy importante el entrenamiento mental. A determinados niveles,todos entrenamos igual y tenemos las mismas condiciones, así que la clave estáen quién le saca más partido a esas condiciones. En esos márgenes se mueve el coaching, una de las cosas que más megusta hacer.


La crisis, eldesempleo, la corrupción…Tú que has llegado a ser diputada autonómica, ¿en quélugar te colocas entre los políticos y la ciudadanía que entorno al 15m empezóa movilizarse en España?

Yo me coloco como siempre, en la calle. Muy cerca de lagente. Yo he sido política como vocación de servicio y para tratar de aportar,de una forma muy terrenal. Si quieres que las cosas cambien, trata tú decambiarlas formando parte de ellas. No creo que nunca vaya a ser una políticaal uso. La verdad es que intenté hacerlo lo mejor que pude.


¿Te decepcionó elmundo de la política por dentro o sacaste conclusiones positivas de laexperiencia?

Por supuesto. La política me ha dado experiencias muybuenas. He conocido a gente fantástica. He tenido, evidentemente, momentos notan buenos, pero me quedo sobre todo con la cercanía de la gente. Yo he tenidomucha suerte, porque los medios de comunicación y la gente siempre me hantratado muy bien, a pesar de haber estado en política. El político es el primerresponsable a la hora de cuidar su imagen de cara a la gente. Igual que yo,como persona con discapacidad, tengo la responsabilidad de que la gente me veacon naturalidad y normalidad, pues como político también. Y quizás, uno de losproblemas más grandes que está teniendo ahora mismo el sistema es ese, esaseparación entre unos y otros, y ahí todos tenemos nuestra parte deresponsabilidad.


Todo el movimiento15m se gestó en cierto modo a través de internet y las redes sociales. Tienesperfil en Twitter y página oficial en Facebook ¿Qué opinión te merecen estosnuevos puntos de encuentro y conversación?

Me encantan. Es algo muy fácil, muy rápido y queverdaderamente pone el mundo en una mano, en unos dedos. Y eso es fantástico,porque conecta gente. Yo lo he podido vivir en Londres, con el apoyo de lagente, el ver cómo se movilizan miles de personas… Yo era un poco reacia, lotengo que confesar, a tener un perfil público, porque consideraba que no teníanada que enseñar o que ofrecer. Pero reconozco que me he enganchado bastante.No estoy todo el día tuiteando, ni mucho menos, pero me gusta, porque es unaforma cómoda para que la gente contacte contigo.


¿Cómo se llevaaquello de ser una zaragozana internacional y reconocida? ¿Te para mucho lagente por la calle?

Si me paran, si (risas). Me para aquí en Zaragoza la gentemuchísimo, pero también me paran en Madrid. Y se lleva muy bien, la verdad. Sime fuesen a insultar, te diría lo contrario, pero como lo normal es que medigan cosas bonitas… ¡A nadie le amarga un dulce!


Con esosantecedentes no debe ser fácil… ¿Algún rincón de Zaragoza en el te gustaperderte?

Hay varios. Zaragoza es una ciudad muy bonita y tienesmuchos sitios para perderse. Ahora mismo estoy justo enfrente de la Basílicadel Pilar que es un sitio que siempre me ha encantado. Pero también tengo cercade casa el Parque del Agua, que tiene rincones preciosos. Es un parque muygrande que se hizo nuevo con la Expo, y me siento muy afortunada por tenerlotan cerca.


Y para acabar, ¿aqué le daría Teresa Perales un giro de 360 grados?

A los cerebros de algunas personas les daría una vueltacompleta, para ver si los agitaba y cambiaban un poquito (risas). Es lo quedigo siempre, lo peor no son las barreras arquitectónicas, si no las barrerasque se pone uno mismo. Cuando tienes unas barreras mentales que son difícilesde romper, hace falta que venga alguien de fuera para que te ayude a cambiar.

Entrevista realizada por:
@acordellat

S.C.

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