La resaca de los Emmy 2015

Esta es la semana de las ojeras por excelencia para los seriéfilos, porque en la noche del pasado domingo – madrugada del lunes a este lado del Atlántico – se celebró la esperada gala de la industria televisiva. Ahora que el sueño perdido está dejando de pesar sobre los párpados, aprovechamos para analizar la cita en sus aspectos más relevantes.

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El sistema de votos ha cambiado en esta última edición de los premios Emmy: adiós al comité de expertos que votaba en papel mientras veía los episodios seleccionados por los nominados, hola a todos los académicos que se pronuncian sobre su categoría y al sufragio en digital. No se sabe hasta qué punto, pero este hecho ha condicionado los resultados sin duda, concediendo más posibilidades que antes a las propuestas mediáticas frente a las minoritarias.

 

De hecho, una consecuencia de ello podría ser el rotundo éxito de Juego de Tronos, que no solo ha batido el récord con 12 estatuillas, entre ellas la de Mejor Drama, Mejor Actor de Reparto – Peter Dinklage –, Mejor Guión – David Benioff y D.B. Weiss – o Mejor Dirección – David Nutter –; sino también ha significado un antes y un después en lo que a géneros se refiere, ya que le ha abierto las puertas a la fantasía. “Gracias a HBO por creer en dragones“, se dijo en uno de los correspondientes discursos.

 

Por su parte, el otro gran hito de la gala fue en clave de comedia, pues Modern Family aspiraba a la marca histórica como vencedora por sexto año consecutivo – superando la buena racha de Frasier (1994-1998) –, pero se topó con la sátira política de Veep, que también ha sumado los galardones de Mejor Actriz Principal – Julia Louis-Dreyfus –, Mejor Actor Secundario – Tony Hale – y Mejor Guión – Armando Ianucci – a su victoria absoluta en la categoría.

 

Y todo ello, junto con el reconocimiento que Olive Kitteridge ha recibido a Mejor Serie Limitada, así como a Mejor Actriz Principal – Frances McDormand – y a Mejor Actor Principal – Richard Jenkins – en formato de miniserie, ha hecho que HBO se haya proclamado triunfadora en la sección no oficial de cadenas televisivas, restándole el protagonismo ganado últimamente a AMC o Showtime, las cuales llevan tiempo en un reñido pulso por el liderazgo de la emisión por cable.

 

En otro plano se encuentran Netflix o Amazon, las plataformas de streaming, que han tenido un paso más discreto. Esta última, eso sí, puede presumir de poseer ya ‘uno de los gordos’: Mejor Actor Principal de Comedia – Jeffrey Tambor – por Transparent, la que ha sido su gran apuesta de la temporada y, prácticamente, la única quiniela casi unánime que se ha cumplido este año.

 

Porque 2015 iba a ser de Mad Men con eso de su despedida y, sin embargo, esta ha cosechado solo un premio; merecidísimo, pero solo uno: el de Mejor Actor Principal de Drama para Jon Hamm por Don Draper, ¡que ya era hora! Como también de que una mujer afroamericana fuese reconocida con el título de Mejor Actriz Principal de Drama: la pionera ha sido Viola Davis por Cómo defender a un asesino, ¡bien!

 

Aquí tenéis la lista completa de ganadores. ¿Aciertos y errores en vuestra opinión?


@LaBellver

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