Videoconsolas para plantar cara al alzhéimer

La enfermedad de Alzheimer afecta a más de medio millón de personas en España y es una de las causas mayores de discapacidad. En el Centro de Día de Muro de Alcoy han aprovechado el atractivo de las nuevas tecnologías para trabajar el mantenimiento de las facultades cognitivas de personas que se encuentran en la primera fase de la enfermedad.

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En el centro de día de Muro de Alcoy (Alicante), gestionado desde 2008 por la Asociación de Familiares de Personas con Alzhéimer y otras demencias (AFA) de Muro y Comarca, le han sacado partido a la Wii. Esta consola, junto con el programa informático Smart Brain, es una pieza clave en el taller de estimulación con nuevas tecnologías al que asisten cada semana usuarios diagnosticados con alzhéimer y que se encuentran en un estadio moderado de la enfermedad.

 

Quienes acuden al taller tienen edades comprendidas entre los 70 y los 75 años, por lo que “les resulta atractivo trabajar con lo digital y les motiva”, explica Mila Vilaplana, directora del centro. Todos los lunes, miércoles y viernes se imparte el programa por partida doble: actividad mental y física. La sesión empieza con una terapia ocupacional de 45 minutos donde “se trabaja la parte cognitiva a través de Smart Brain, que plantea ejercicios de cálculo y de lenguaje, entre otros”. La pantalla táctil “les encanta y les llama mucho la atención. Es un elemento estimulante para ellos”, asegura Vilaplana.

 

Después, turno para el ejercicio físico. Es aquí donde la Wii cubre una función que va mucho más allá del entretenimiento. Una partida de bolos, un poco de baile o actividad para estar en forma. Todo ello se trabaja con la ayuda de la tecnología. “Se ha creado un vínculo muy interesante en el grupo y, de hecho, existe una sana competición entre ellos, que controlan quién anota más puntuación”, comenta Vilaplana.

 

Hace ahora un año que el centro de día puso en marcha este programa tras una valoración neuropsicológica exhaustiva de los usuarios. A los seis meses los volvieron a evaluar y las conclusiones, afirma la directora, “han sido muy positivas y no es solo una percepción, pues están avaladas por resultados”.

 

Cuanto antes se empiece a trabajar, mejor

 

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Con este trabajo se persigue “mantener las capacidades de quienes por el momento presentan un deterioro cognitivo leve”, explica Mila. De acuerdo con sus palabras, no es baladí destacar que la enfermedad no está todavía avanzada en estas personas, ya que “es importante acudir a centros especializados cuando se obtiene un diagnóstico y no demorarlo hasta que la situación sea más grave, pues una vez perdidas las facultades, ya no es posible recuperarlas”.

 

La directora insta a visitar a los profesionales sanitarios en cuanto se detecten en alguien signos de alarma, como por ejemplo cambios de humor, olvido de palabras y su sustitución por otras, desorientación en el tiempo y el espacio o dificultades para realizar tareas domésticas cotidianas.

 

En todo caso, Mila Vilaplana recalca que, si bien mantener a raya al alzhéimer es la meta principal, “el hecho de tener que acudir al centro, tener unos horarios y una rutina revierte en un impacto beneficioso para alguien diagnosticado con esta enfermedad. Incluso influye en reparar en la importancia del aseo diario y de arreglarse para salir a la calle”. Pequeños actos que, con el tiempo, pueden convertirse en toda una hazaña.


@Lorena_Padilla

David Casas

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