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Giros - página 3

País sin banderas

Nada más agradable que el olor a croissant recién hecho cuando entras en cualquier cafetería por el Eixample barcelonés. O pasear, calle Balmes abajo, cuando el sol te regala los últimos chispazos de luz en pleno otoño. O ver el mar con los ojos del almirante Colón cuando la noche y la luna tiñen de plata sus olas. Yo respiro a pura vida, como en casa.

Se compran los sueños

Puede que el día todavía no haya salido en esta parte de la tierra, puede que los pájaros emigraran a un otoño diferente y que las hojas de los plátanos se resistan a caer como hasta ahora, puede que esta larga madrugada siga con el reloj parado, esperando un autobús que no llega, un destino que no existe.

Las sombras y el hombre

El hombre nunca guarda en su mano una flor, guarda una espada o una pistola. El hombre no mira la inmensidad del mar, el espejo azulado de su faz, sino la forma de cruzar las aguas sin mojarse.

Te llamas miedo

No cae la nieve y la lluvia emigró a lugares que no conozco, miro al hombre que llevo dentro y no saludo, pero el paisaje es el mismo: una montaña desnuda de sol y un río que no se habla con el mar. Pasamos al ritmo de la corriente sin más equipaje que nuestra mal vestida tristeza, sorteando gritos de cristal y mensajes apócrifos.

Entiendo que no se entienda

Justo cuando estaba en la sala para votar me emocioné, casi lloro, yo entiendo que no se entienda, pero pensaba en toda esa gente que le ha dedicado tanto esfuerzo para que eso fuera posible y que los que quisieran pudieran votar.

El hombre que perdió su nombre

Antes de mirar la oscuridad del abismo quiero que abras los ojos y veas que el cielo sigue cuajado de estrellas. Verás que no hay nada más hermoso que un racimo de sonrisas sinceras, o un manantial de caricias que brotan desde esa fuente que muchos no quieren conocer y llamamos corazón.

En mi país

Vivimos en un país tan disparatado que puede que un día el sol amanezca en otra parte. Hablar con el vecino se ha convertido en una cuestión de estado, si es que el estado es algo serio. Hablar en esta tierra sí cuesta dinero, aunque escuchar es algo que murió de un estacazo. La ley solo mira a una parte y apenas mira; solo es un espejo roto que cuelga en una pared desconocida.

Maldito silencio

Cuando en 1990 Depeche Mode consolidó su música de masas gracias a Violator, lo hizo, entre otros factores, por la canción ‘Enjoy de Silence’, un alegato cantado a favor de las bondades del silencio, ese bien preciado que en los tiempos que corren hemos dejado de valorar.

Somos invisibles

Quedó el dibujo del presidente de este país, España, tratando de salir de una ratonera a golpe de obús y sin recitar a Lope; el que dirige el timón de este atribulado territorio no dice nada, no asegura nada, no afirma nada, no pregunta nada, no dice nada… Es el presidente del país de los invisibles, el que llega siempre tarde y siempre se encuentra en medio de una nada que duele tanto que hasta el dolor vive bajo sospecha.

Sobremesa (agostiza)

Calima, aire negro de climatizadores helados, pájaros tartamudos que estornudan filamentos de monóxido de carbono, atrevidos sin gorra cruzan el asfalto caldoso, la telenovela se abre paso entre ventanas de tedio.

Vas y te disparas, ya nada importa

Vas y te disparas, o te disparan, un tiro en el pecho y tu vida desaparece con todos tus recuerdos. Ya no eres nadie si algún día fuiste alguien. Un trozo de carne que se pudre de forma inexorable, como una hoja de papel expuesta al fuego. O una rama de abedul prendida en el olvido.

Lo nuevo desde lo viejo

El nuevo periodismo, el de este siglo XXI desbocado, frente a la herencia podrida de la empresa informativa tradicional que tanto ha dependido de los poderes (¿fácticos?). No seré yo quien haga de pensador eterno sobre las dificultades por las que atravesamos los periodistas en tiempos de reinvención profesional; cada palo suele aguantar su vela y en este ámbito también.

Investigar en periodismo

Emprender una investigación. La frase suena a declaración de buenas intenciones, a deseo, a novela negra. Quizás abarque todos estos ingredientes, por el sacrificio que significa desmigar la fuerza de voluntad, congelar la concentración y destripar las tentaciones ociosas que asaltan a quien la practica.

El Parlament y la independencia

En el Parlament catalán están cociendo a fuego muy lento la madre de todas sus leyes, una que hará que las curvas se tracen de forma recta y deje la Constitución española con menos efecto que el pisotón de una hormiga. En una Europa Unida (según el catecismo de la UE), la dirigencia política de Cataluña se quiere separar de España, que supuestamente es Europa.

Borraron el camino de Cuesta Maneli

El domingo ardía una parte del cielo de Huelva y el mar asistía impotente al desastre ecológico de esta parte del sur de la península. A mí me gusta el mar, siempre me gustó dibujar la línea del horizonte y esperar a que algún barquito, a lo lejos, rompiese esa línea como hacen los niños cuando blanden un lápiz a modo de espada sobre el papel. Para mí, aquella playa inmensa de arenas finas y agua poderosa era un trozo de paraíso que inoculaba la mejor de las energías en mis venas. Todo aquello sigue, pero el fuego borró el camino.

Expresiones anticipadoras

Una imagen vale más que mil palabras, como la intuición que guía a quien se anticipa al comportamiento del otro, como el indescifrable rostro que nada dice, que todo cobija. Tópicos rotos por el antojo del acontecer, troceados por anécdotas reducidas a la inoportunidad del que descubre una mentira cruda, o del que encuentra una traición de la más leal de las personas que le rodean.

Conversaciones de parador

Cuando los pensamientos son tiernos, ajenos al crujido de la realidad, se puede ser artista y dibujar en paneles imaginarios sueños de vida. Nunca son profecías, más bien deseos sobre los que paliar la ansiedad por devorar las hojas del calendario.

La avería de este mundo

Me hubiera reído si el fondo de la cuestión no encerrase un almacén con toneladas de sangre y tragedia. Pero confieso mi asombro ante la tragicómica visión de la detención de los tres yihadistas en Madrid, tres tíos en chanclas, bata blanca hasta los tobillos y casco de motorista. Más que andar maquinando métodos de muerte, parecían tres guiñapos participantes de una fiesta carnavalera.

Corrupción: la vida sigue igual

En las últimas sesiones de un Parlamento que representa a todos los ciudadanos españoles se puso sobre la mesa un plato indigesto: la corrupción. Nada menos que 65 casos de fango corrupto se enumeraron en la primera sesión plenaria. Los del partido mayoritario miraron a otra parte. Como si la lluvia cayera en Vietnam, nadie estiró un músculo. 65 casos de corrupción, sumados unos y otros, son miles de millones esquilmados al erario público. O sea, te han robado a ti, amigo lector.

La saca

Conducidas en una bolsa de plástico hasta la estación, apretujadas las unas contra las otras bajo el silencio de su portador, disfrazadas de la imagen corporativa de quien se apresuraba a enviarlas lejos, no podían más que mantener la calma, sin rechistar, a la espera de ser recogidas por el especialista viajero que las trasladaría, una a una, a destinos dispares, unidos únicamente por rotativas sin vinculación alguna.

Indiscreto

Mirar a los demás con la curiosidad del antropólogo encierra riesgos. Por lo menos, el de que te acusen de convertir en categoría la percepción que de una persona tienes cuando ésta cree que sólo la conoces de sólo unos minutos y realmente llevas más tiempo analizando su comportamiento, sus gestos, sus risas, sus sentencias, sus manipulaciones, sus aseveraciones, sus devaneos, su forma de escuchar, de contar y de hablar.

El revés lo es todo

La vida está tan al revés que nunca pasó nada que ayer no vimos. Los perros ladran en la calle por miedo a la oscuridad y no saben que la oscuridad baila a pleno día y la soledad no sabe si todo es azul o un pájaro ciego que no encuentra su nido. La vida es así, un manojillo de dudas, un miedo atroz a los minutos, el guardia que nunca dejó pasar a las hormigas.

Réquiem por un día que pasa siempre

Ya no existen adjetivos para calificar la barbarie de los hombres que matan en nombre de alguien que no conocen. El odio cubre de cemento los corazones y el alma se escapa de aquellos robots incultos que no ven, no escuchan, no piensan, no sienten, solo destruyen.

Escena

Era su primer día libre en aquel lugar después de haber trabajado sin descanso desde que llegó el fin de semana anterior. Le daba vértigo el tiempo ocioso del que disponía en un entorno hostil, ¿por dónde empezaba? Optó por recluirse en casa, entre las paredes húmedas que acababan de acogerlo. Maniobraba torpe y estúpido, anclado a los instantes más recientes de su temprana vida, al llanto fácil del calor familiar y al desarraigo de la escena que le tocaba representar.

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