Placeres cercanos

Nos hemos propuesto ponerte las cosas fáciles para tener un día (o dos) inolvidables mucho más cerca de lo que crees. Rincones con encanto, vistas esplendorosas, atardeceres que quedan grabados en la retina… De Sur a Norte, estos son algunos de nuestros placeres sugeridos para visitar la Comunidad Valenciana.

[Img #23691]

 

Elche celestial

Esta ciudad alicantina tiene el honor de tener tres patrimonios mundiales reconocidos a nivel internacional, entre ellos destacan con luz propia el Palmeral, un inmenso jardín botánico herencia de los lejanos tiempos de Al-Andalus. Pero tambien brilla El Misteri, la única representación teatral con el galardón de la Unesco que se realiza en el interior de un templo, en este caso, la imponente catedral. Aún así, Elche bien merece una visita por sí misma, perderse en sus callejuelas del centro histórico y saborear su cocina tradicional, con claras influencias andalusíes.

 

A media hora en coche de Elche se llega fácilmente al parque de las dunas de Guardamar del Segura. Cualquier época del año es buena para conocer este rincón privilegiado en el que es fácil dejar volar la imaginación y verse transportado a un oasis. Una playa de fina arena donde dejarse acariciar por el sol y dejar pasar el tiempo.

 

[Img #23692]

 

La Font Roja

Los amantes de la naturaleza tienen una cita obligada en el Parque Natural de la Font Roja de Alcoy. Soberbio ejemplo de bosque mediterráneo, se trata sin duda de uno de los espacios naturales mejor conservados de la Comunitat Valenciana. Su nutrida y bien señalizada red de senderos permite descubrir sus rincones más escondidos. Desde su punto más elevado, la cima del Menejador (1.356 m.), se tiene una de las panorámicas más impresionantes de Alicante, con sus principales cumbres, como los macizos del Montcabrer, Aitana o Maigmó.

 

En el mismo corazón del parque, y en el punto de inicio de sus rutas, se encuentra el restaurante Masía La Mota, especializado en cocina tradicional con productos de temporada. Una buena jornada de caminata no puede darse por terminada sin probar alguno de sus platos, especialmente los de cuchara, por los que este local se ha hecho famoso entre los montañeros.

 

[Img #23694]

 

Xàtiva imponente

Sin duda una de las localidades con más peso histórico de la C. Valenciana, Xàtiva sorprende por sus calles tranquilas y su patrimonio, jalonado de iglesias que remiten al pasado medieval de la ciudad. Sin embargo, la visita inexcusable es su gran fortaleza, un imponente castillo desde el que se tienen unas vistas impresionantes. Vale la pena vagar por sus murallas y por qué no, tomarse un café viendo el atardecer desde la terraza de su bar restaurante -famoso por sus paellas por encargo-.

 

Un paseo por Los Serranos

La comarca de Los Serranos destaca por su carácter montañoso y agreste, por su gran patrimonio natural y por localidades de singular belleza urbana y paisajística como Gestalgar, Tuéjar, Chelva o Aras de los Olmos. Cada uno de ellos ofrece rutas de montaña adaptadas a todos los niveles y no es posible resistirse al encanto de su gastronomía. Quesos, embutidos, carnes de caza y platos de cuchara pueden ser degustados por el viajero que quiera empaparse de esta comarca de amplios horizontes.

 

Infinidad de torrentes y ríos bajan de las laderas de las montañas en Los Serranos. El fondo de sus valles son un vergel. Desde la localidad de Chelva parte una de las rutas más interesantes para disfrutar de la naturaleza en su mejor estado. Se trata de un recorrido de aproximadamente tres horas que se inicia en el barrio árabe de la localidad.

 

[Img #23693]

 

Penyagolosa, el gigante de piedra

Probablemente la montaña más emblemática de la Comunitat Valenciana, sus 1.813 metros de altitud la convierten en la primera cima de Castellón. Se trata de un paisaje agreste, con aires de alta montaña y apto para todas las edades, pues su ascensión apenas supera las dos horas por un camio perfectamente balizado. La recompensa, sin embargo, vale la pena. En un día claro se puede ver todo el Golfo de Valencia hasta la mole del Montgó en Alicante y, si el día es claro, se divisan las islas Columbretes y las nevadas cimas de los macizos de Javalambre y Peñarroya en Teruel. Y si todo esto no es suficiente aliciente, este macizo acoge uno de los bosques más impresionantes de la C. Valenciana, poblado por infinidad de animales, como las cabras monteses.


Óscar Bornay (extraído de Redfarma al Día)

Stefano García

Tags:

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

5 × 4 =

Lo último en "Viajes"

Pisadas leonesas

Una joven argentina cruza el charco para conocer sus raíces en una
Subir