De nuevo en la brecha

Peláez ha vuelto.– Tacha, tacha.– Por qué.– Porque nunca se fue.Es cierto. Peláez ha permanecido al pie del cañón, en la redacción del periódico de provincias por el que se desvive, durante todo el mes de agosto. Si a 360gradospress no llegaron cables de sus conversaciones con el director se debió a que fue este –y todos los demás– el que se fue de vacaciones.

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Así que hasta el pasado lunes, día 3 de septiembre,no llegó la primera conversación entre estos antagónicos a la par que adorablespersonajes. El director, aprovechando la negritud por el exceso de sol, decidiópluriemplearse como mantero antes de caer en la depresión al sentirse solo ensu despacho. Pronto, sin embargo, ha comenzado el trabajo en la redacción, aunquePeláez se haya negado a ir a la rueda de prensa del Ministro porque como todossabemos, #sinpreguntasnohaycobertura.

 

 

Lunes, 3 de septiembre

 

–¡Bueno, bonito, barato! ¡Bueno, bonito, barato!
– No, muchas gracias…
– ¡Peláez! ¡Que soy yo!
– ¿Jefe? Parece un zulú.
– Lo sé, lo sé. Me quedé dormido en la playa una semana…
– ¿Una semana? ¿No se dio cuenta su mujer?
– No, solo al séptimo día comenzó a sospechar al ver que no bajaba la botellade Larios.
– Ya veo…

–Bueno, me compra un relojito o qué.
– No sé, ¿ahora se dedica a eso?
– Tengo que aprovechar mi físico, Peláez, como Sara Carbonero. Al menos hastaque empiece a aclarar.
– Ya entiendo… Venga, póngame un par de Rolex y una de esas linternitas conforma de mujer.
– Son diez euros, viciosillo.
– Aquí tiene.
– Muchas gracias. Y ahora, a trabajar. ¡Bueno, bonito barato! ¡Bueno, bonito,barato!

 

 

Martes, 4 de septiembre

 

–¿Qué le pasa, jefe?
– Estoy triste, Peláez, afligido, apenado, nostálgico con mucha alcoholemia.
– Melancolía, jefe.
– Eso, coño, siempre me equiparo.
– Equivoco.
– ¡Agh!
– ¿Qué ha pasado?
– Hace tan solo unos días estaba en la playa jugando al tute con mis compadresde hamaca y ahora… aquí solo en el despacho…

–La vida es así, jefe.
– La vida es una mierda sin poder arrastrar o cantar las cuarenta.
– Si le sirve de algo, jefe, aquí estoy para lo que necesite…
– ¿Ah sí?
– Claro, jefe…
– Pues siéntese ahí, vamos a ponernos manos a la obra.
– ¿Mesa de redacción, jefe? ¿Convoco a los chicos?
– No, Peláez, usted y yo.
– ¿Me está ascendiendo?
– Le estoy retando a una brisca, pardillo. Y le voy a machacar.
– No sé jugar.
– ¿Ah no? Apostaremos algo, entonces.

 

 

Miércoles, 5 de septiembre

 

–¡Peláez! ¿Qué carajo hace aquí?
– Me dejo marchitar, jefe, como todos.
– ¿Por qué no ha ido a la rueda de prensa del Ministro?
– No acepta preguntas, jefe, ¿para qué voy a ir?
– ¿Que no acepta preguntas? Una rueda de prensa sin preguntas es como un jardínsin flores, como un cordero sin patatines, como una cenorra sin pacharán.
– Lo sé, jefe …
– ¿Quieren jodernos, es lo que quieren

?
– Eso parece.
– Pues se van a cagar, Peláez. No sacaremos el periódico en blanco, si es loque pretenden, denunciaremos la situación.
– ¿Como Larra, jefe?
– ¿Larra? ¿Trabaja en la competencia?
– No, se suicidó hace tiempo.
– Dios, cómo está el oficio. ¿Estaremos muertos, Peláez?
– No, jefe, mire.
– ¡Ay! ¿Qué coño hace?
– Le pellizco, para que sienta la realidad.
– Siento un picor de cojones, cenutrio.
– Lo lamento, jefe.
– Grrrrrr

Los cables de las conversaciones que mantiene Peláez con su jefe (#Pelaezleaks) en la redacción de un periódico de provincias los puedes encontrar a diario en la página oficial en Facebook de 360gradospress.


La foto es de Marga Ferrer

Laura Bellver

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