Entre la tentación y el enamoramiento

‘El humo del amor’ es la muestra del Ignacio Pinazo más insólito, el de la cara más intimista del pintor: la investigadora de sensaciones y de otras alegorías antónimas de la inocencia envenenada de quien cae en manos de Cupido.

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Lo de los enamoramientos viene de lejos, sino que se lodigan a Javier Marías, que en su último libro repasa su sentido más hondo, elde los enamoramientos entendidos como elementos esenciales de la vida más quedel amor, de nuestras debilidades y  fortalezas. 

Tentaciones como laque tuvo Ignacio Pinazo a finales del siglo XIX cuando aparcó su pinturahistórica y sus retratos cautivado por la influencia de Cupido y de lastentaciones enamoradizas que contiene este personaje mítico. 360gradospressvisita esta semana ‘El humo del amor’, muestra de Ignacio Pinazo que expone elInstituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) hasta el 18 de septiembre con elobjetivo de enseñar al visitante el lado menos conocido del artista valenciano.

No es un Cupido que sale bien parado el de Pinazo, nos lopresenta como un personaje más influenciable que influyente, más inocente quelas féminas a las que lanza su flecha, más infantil y fácil de corromper quedecisivo y pícaro en sus acciones enamoradizas. De las 56 obras que recoge elIVAM vinculadas a la interpretación de Cupido pintada por el genio valenciano,la mayor parte de ellas son bocetos, grabados y otros borradores que empleó entorno a la obra principal sobre la que pivota el sentido de la exposición y dela obra más enamoradiza del autor: Cupido.El lienzo representa al dios del amor acompañado de una joven muchacha que leenciende un cigarrillo. Al verlo, da la sensación de que se convierte en elcazador cazado, o en el tentador tentado y sobrecoge ver de cerca cómo el diosdel amor, representado en su versión más infantil, enciende impávido el pitilloengatusado por la moza.

El resto de las obras que contiene la muestra versan entorno al cuadro principal mencionado, pintado por Pinazo en 1892 y que incluyóen su envío a la Exposición Nacional de 1895. Es la primera vez que se exponeal gran público y pertenece a una colección privada. Los bocetos y el resto decuadros de la muestra pertenecen en gran parte de la Casa Museo Pinazo deGodella (Valencia) y otros frescos con los que decoró los techos del PalacioFontanals. La colección tiene el denominador común de presentar paisajesoscuros y una mirada inquietante del significado del amor representado porCupido.

Óscar Delgado

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