Viaje al centro del sector textil

Conocemos un poco mejor una de las zonas de España con más historia industrial

S.C., Ontinyent. La crisis agudiza el ingenio. No se trata aquí de plantear un viaje masoquista al centro de los problemas de un sector tradicional como el textil, más bien todo lo contrario. Emprendemos un trayecto distinto por la historia más reciente del industrialismo moderno a la búsqueda de paisajes salpicados de fachadas posmodernas, de cristales rotos, de casas señoriales venidas a menos y de los remedios que han puesto los lugareños para afrontar los nuevos tiempos en el escenario económico de la recesión.

Desembarcamos en Bocairent, enclavado en el centro del área de mayor tradición en la producción textil de hilados, mantas y otros aperos referencia del mercado internacional. Es la excusa perfecta para conocer un pueblo de paso, fantasmagórico de lejos, entrañable y calmo de cerca, del interior de la provincia de Valencia. Todas sus calles confluyen como un rumor en la plaza del ayuntamiento, donde sorprenden las fincas de hace cuatro siglos de una altura poco normal para entonces, desordenadas, dispuestas de forma asimétrica. Es el centro del pueblo, donde casi todo el año al mediodía reposan las terrazas de los establecimientos con menús donde reponer las fuerzas después del ajetreo de subir y bajar por sus calles medievales.

Bocairent, colgado como Cuenca, es uno de los municipios que linda con el parque natural de la Sierra de Mariola, por lo que no es difícil encontrar paz también fuera de su delimitación. Rutas cercanas para conocer el nacimiento del río Vinalopó, o las cuevas de nieve con la que siglos atrás se comerciaba para la conservación de alimentos en neveros naturales. Paseos de montaña y de piedra, qué más da si de lo que se trata es de desconectar y de disfrutar del silencio que nunca habla en la ciudad.

Algunos de los que tenían pequeños negocios o empresas del sector textil han reconvertido su esfuerzo emprendedor y han proyectado nuevos modelos de subsistencia. Y qué mejor forma de hacerlo que enfocar sus propuestas hacia esas personas que llegan al pueblo buscando paz con los alicientes del aliento de la historia descrita en el lugar. Casas rurales, restaurantes de marca y paseos culturales ayudan a elegir este destino a mitad de camino entre Ontinyent y Alcoi como un buen rincón para olvidarse del estrés.

S.C.

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