No todos los políticos son iguales

Un ex diputado de las Cortes Valencianas renuncia a 23.000 euros de finiquito por ser “un privilegio injustificado”

F.C., Valencia. 360gradospress no atiende asuntos relacionados con la agenda política porque entiende que hay otras cuestiones que marcan la realidad a las que nunca enfoca la atención mediática. Sin embargo, nuestro giro semanal a la actualidad se ha detenido en un exparlamentario de la asamblea legislativa valenciana, las Cortes Valencianas, que ha renunciado a cobrar el finiquito que le correspondía por haber sido diputado del grupo Esquerra Unidad-Els Verds entre 2003 y 2007. En plena efervescencia de presuntos casos de corrupción y en época de crisis, Carles Arnal se erige como candidato a demostrar que no todos los políticos son iguales. Ha devuelto a la cámara autonómica 23.000 euros en concepto de finiquito. Hemos hablado con él después de que el diario Levante-EMV publicara esta semana su decisión.

Carles Arnal fue diputado del grupo Esquerra Unida-Els Verds-Esquerra Valenciana en las Cortes Valencianas entre 2003 y 2007. La cámara autonómica valenciana le debía un finiquito de 23.000 euros al que el exparlamentario se ha apresurado a renunciar. Desde que dejó el escaño, ocupó su puesto de profesor de Biología en el Centre Específic d’Educació a Distància (CEED) de Valencia, donde imparte clases a un grupo de adultos. Arnal justifica su decisión porque considera el finiquito un “privilegio injusticado”. Sin embargo, el exdiputado aclara que “hay personas que al terminar su trabajo como diputados, al no ser funcionarios, ni tener empresas, ni trabajo alguno o al estar cerca de la jubilación se ven en la calle. En esos casos sí que es justo que exista una medida que les permita tener una cobertura temporal mientras se buscan la vida”.

Por el contrario, Arnal, que sigue ocupando responsabilidades políticas como portavoz de Els Verds-Esquerra Ecologista, añade que “hay muchos otros diputados que tienen empresas u ocupaciones múltiples, no pasan por apuros económicos y me parece injustificado que perciban ese dinero”. Cuando el ahora profesor terminó su trabajo en las Cortes Valencianas regresó a su ocupación docente; “no dejé de estar cubierto, es decir, ni me fui al paro ni terminé en la calle; al día siguiente ya estaba trabajando”. Con todo, la asamblea legislativa valenciana le debía 23.000 euros en concepto de finiquito por su labor como parlamentario, dinero que Arnal ha rechazado. “Después de pensarlo, ya que significaba renunciar a algo, decidí que debía renunciar a ese dinero para sentirme a gusto”, sostiene.

Fines sociales
Arnal también ha desechado la opción de aceptar el dinero para destinarlo a fines sociales. En este sentido, el exdiputado añade que “si lo aceptas para el fin que sea ya estás dando como normal que se haga ese tipo de trato diferencial. Las obras de caridad yo las puedo hacer igual cada día con lo que tengo; no hace falta que cobre más para poder hacer más dádivas. De hecho colaboro con varias ONG y lo hago con independencia de que me den dinero o no”.

Por último, este ‘ídolo’ de la clase política, que en su etapa de diputado ya devolvió a la cámara dos regalos navideños (un televisor TFT y una PDA) traslada el mensaje de que con su acción se demuestra que “no todos los políticos somos iguales. Hay diferencias, es más, creo que sólo una minoría es proclive a la corrupción y que no se puede generalizar. Sería bueno que los ciudadanos distinguieran y que obraran en consecuencia”.

Alberto Tallón

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