Sabina hace las Américas

El cantautor retomará su gira española en el mes de junio. Rescatamos la versión barcelonesa de ‘Vinagre y rosas’

ALBERTO TALLÓN, Barcelona. Joaquín Sabina comenzó a mediados de enero su gira sudamericana en Argentina después del baño de multitudes que se dio durante las pasadas navidades en España. 360gradospress rescata ahora el patrón de la gira promocional de su último trabajo, ‘Vinagre y Rosas’, mediante los gajos de sabor que dejó uno de los conciertos más aclamados, el que dio en el Palau Sant Jordi de Barcelona antes de hacer las Américas. El cantautor retomará su gira por España el 12 de junio en la plaza de toros de Badajoz.

“Se habían agotado las entradas para el concierto, por lo que el Palau Sant Jordi estaba a reventar. Y, si mirabas al público, se podía ver de todo, desde gente joven, a gente mayor, familias con hijos… Un poquito de todo. El concierto empezó con un par de canciones del último disco (fueron las que nos dejaron fotografiar), y luego pasaron a tocar algunas antiguas. A lo largo del concierto fueron combinando canciones nuevas con las más conocidas. Duró aproximadamente unas dos horas y media”.

Lo que me sorprendió es que el público se sabía todas las canciones del
nuevo disco y las cantaron todas. Pero cuando tocaban algunas de las
clásicas (Calle melancolía, Princesa, Medias negras, Y nos dieron las
diez, Noches de boda, etc.) era espectacular, porque el público se volvía
literalmente loco, la gente se levantaba de los asientos,
algunos bailaban, se amontonaban delante del escenario para hacer fotos…
Además, en los momentos que Joaquín dejaba cantar al público, se
encendían unos focos muy potentes que estaban en el escenario orientados hacia el público, que se iluminaba, y se podía ver perfectamente el pabellón abarrotado de gente cantando.

Una de las sorpresas (aunque esperadas por algunos. Una mujer de primera
fila me preguntó mientras esperábamos en el foso que empezara el
concierto si Serrat estaba por allí), fue que Serrat salió al escenario a cantar una canción con Joaquín. El público se volvió loco, hasta Serrat flipaba con la que se lió… Joaquín explicó que “el Nano”, le había devuelto la ilusión por su profesión, por componer y cantar, en un momento que no estaba muy bien anímicamente. Fue uno de los momentos más emocionantes. No recuerdo la canción que cantaron, pero sí que casi mitad la cantó el público, porque gritaban tanto que no les quedó más remedio que dejar que cantaran ellos.

Luego aparecieron los Estopa que, a diferencia de Serrat (según dijo
Joaquín), no estaba previsto que subiesen aquella noche al escenario.
Tocaron 19 días i 500 noches, y fue todo un espectáculo… Hubo un par de anécdotas graciosas (o al menos a mi me lo parecieron). Una fue en el primer vis, en el que la primera canción la cantó uno de
los músicos porque, según comentó, ‘hace frío esta noche y Joaquín
tiene una edad…ha ido a tomarse una leche con colacao’ (más o menos). Joaquín apareció al final de la canción. La otra fue cuando el público se empeñó en hacer saltar a Joaquín con el típico ‘que bote Joaquín, que bote Joaquín’ (a mí siempre me ha parecido una
idiotez). Joaquín decía que no, y se iba paseando con las manos
detrás de la espalda. Como la cosa duraba mucho, cogió el micro y dijo algo así: ‘ni pensarlo, parecería Rajoy en noche electoral, y eso sí que no…’. Tema zanjado.

Creo que la gente se fue encantada,pensando que el concierto bien se valía el precio de la entrada”.

Hernán Sanz

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