Los problemas de Peláez

A pesar de creerse olvidados, lejos de la selva mediática de la capital, lo cierto es que los problemas afectan a Peláez, su jefe y su modesto periódico provinciano. Su pertenencia a un gran grupo mediático y la reforma laboral motivan que la amenaza del ERE siempre esté acechando. Además, la incidencia de los recortes universitarios en el nivel nacional de mus preocupan al jefe de nuestro héroe quien ha tenido que asistir esta semana, además, a una inenarrable cata de zumo de naranja y ver cómo la libertad de prensa no es más que una quimera en días como hoy.

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Jueves, 26 de abril

 

– ¡Paren las máquinas!
– Esto… verá jefe…
– ¡Ni jefe ni leches en vinagre! ¡He dicho que paren las máquinas!
– No se puede, jefe.
– ¿Quiere que chasque los dedos, Peláez? Según el artículo siete punto cuatrobarra tres anejo c minúscula de la reforma laboral si un director chasca losdedos automáticamente se entra en un ERE.
– No, por favor, no lo haga… pero es que… aquí no hay máquinas, esto es la redacción.
– ¿La redacción? ¿Y dónde están las máquinas?
– En la rotativa.
– ¿Rotativa? ¿Se refiere a un país del este deEuropa de mano de obra barata y alta capacidad de producción?
– Qué va, jefe, hablo de una nave de techo deuralita en el polígono, a dos circunvalaciones de aquí.
– Qué susto, Peláez, pensé que éramos unos capullosmás del mundo globalizado.
– Lo cierto es que lo somos, pertenecemos a ungrupo mediático internacional.
– No joda.
– Jodo.
– En cualquier caso, deme el teléfono de Rotativa.
– ¿Pero por qué quiere parar las máquinas?
– No puedo pensar con tanto ruido.
– Ese ruido no son las máquinas, jefe, es el mar.Las olas golpeando el dique.
– ¿El mar? ¿Dónde está el mar?
– Allí, mire.
– Oh…
– Hermoso, ¿verdad?
– Sí, muy potito, pero párelo.
– No se puede parar el mar, jefe. Es la fuerza dela naturaleza.
– ¿Ah sí? Eso ya lo veremos. ¿Cuál es elprefijo…?

 

 

Viernes, 27 de abril

 

– Peláez, ¿se puede saber de qué vaeste puñetero gobierno gaviotero?
– No lo sé, jefe, pero tenemos nuestros derechos básicos por los suelos.
– Una cosa es hacer recortes y otra muy distinta ir por la calle con lamotosierra.
– Bien hablado, jefe.
– ¿Ha visto lo de la universidad?
– Sí, es indignante, resulta que no quieren “subvencionar el fracasouniversitario”…
– ¿Quién ha dicho eso?
– De Cospedal.
– ¿De Cospedal? No sé quién es, pero siempre hedesconfiado de la gente con preposiciones en los apellidos.
– Lo que quieren es convertir el conocimiento enalgo propio de las élites.
– Puede ser, pero no es eso lo peor.
– ¿Ah no?
– Qué va, carajo. Lo peor es que se van a cargar lacantera.
– ¿De futuros profesionales bien formados?
– No, carajo, de jugadores de mus.
– Ah….
– Tenemos que hacer algo, Peláez… Necesitamosestudiantes en las cafeterías de las facultades como sea o me quedaré sin rivales.
– Ya, bueno… esto…
– ¡Qué!
– Órdago, jefe.
– Leche puta…

 

 

Lunes, 30 de abril

 

– ¿Y bien, jefe?
– Intensidad colorante media, con tonalidades ambarinas tostadas, en bocaresulta muy equilibrado, con buena sintonía entre ropa añeja y madera.Evidencia palmaria de frutos rojos del bosque de Sherwood.
– ¿Frutos rojos?
– Evidentísimos, Peláez.
– Es zumo de naranja, jefe, se lo acabo de hacer con estas manitas.
– Será la transgenia, Peláez. Ahora hay de todo: manzanos que dan buñuelos y cosas así. Un pescador de la Costada Morte me dijo el otro día que había capturado un pulpo con cachelos ypimentón.
– Es el progreso, jefe…
– Ya ve. De todas formas, quizás me he precipitadoen la cata, voy a dejar que se oxigene un poco.
– ¡No, jefe! ¡Perderá sus propiedades!
– ¿Mi Talbot Horizon? ¿El apartamento enTorrevieja? ¿La Instamatic?
– No, hombre, las vitaminas.
– ¡Ah! Las vitaminas…¿Y qué hago? ¿Me lo tomo así?¿A palo seco? ¿Sin queso ni nada?
– Sí, jefe, son las nueve de la mañana, luego ya letraigo el aperitivo.
– Aperitivo, me encanta esa palabra.
– Lo sé, jefe. Le conozco bien.
– Pues si me conoce tan bien, ya sabe lo que tieneque hacer.
– ¿El qué?
– Aléjese, siervo.

 

 

Martes, 1 de mayo

 

Nota de la redacciónde 360 Grados Press: Si bien nos consta que Peláez a su puesto de trabajoeste día festivo, no han llegado cables a esta redacción porque, con toda probabilidad,estuvo allí solo.

 

 

Miércoles, 2 de mayo

 

– ¿Qué la pasa, jefe? ¿Qué lleva en esamochila a la espalda?
– La responsabilidad, Peláez. Vengo de hablar con los cuervos.
– Lo sé, los he oído graznar ¿Qué querían?
– No les ha gustado nada su reportaje sobre la corrupción en la alcaldía.
– ¿Por qué, jefe? Todo lo que escribí era cierto.
– Por eso, lo de la verdad no les acaba de convencer. Quieren que hable deotros temas.
– ¿Otros temas? ¿De qué?
– No lo sé, Peláez, temas de ascensor. El tiempo yesas cosas.
– ¿Ah sí? ¿De la ciclogénesis explosiva?
– ¿Se refiere a Beyoncé?
– No, a las tormentas primaverales.
– Vale, seguro que les encanta.
– Es increíble, jefe. Espero al menos podercriticar al alcalde en la sección de opinión.
– Me temo que tampoco.
– ¡Jodón! Esto es inaudito. Parece haber olvidadola célebre sentencia del periodismo anglosajón, jefe.
– Culpable, no me diga más.
– Facts are sacred, comments are free.
– ¿Las caras son sagradas y las cometas libres?¿Qué puñetas significa eso?
– No, los datos son sagrados y las opinioneslibres.
– Me temo que aquí, Peléz, lo único libre que hayes ese jilguero.
– Está enjaulado, jefe.
– Pues eso.


Los cables de las conversaciones que mantiene Peláez con su jefe (
#Pelaezleaks) en la redacción de un periódico de provincias los puedes encontrar a diario en la página oficial en Facebook de 360gradospress

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