hombre enamorado

El hombre enamorado

Latest posts by José Manuel García-Otero (ver todo)

Hoy puedes dejar tus cosas y mirarme a los ojos, porque no existe nada gris en la mirada de un hombre enamorado. Deja que el mar agite tus cabellos, que la brisa fresca de este atardecer acaricie tu piel y tus pechos se bañen con besos de luna llena.

Hoy no quiero que te marches, no quiero ver tu recta espalda difuminarse más allá del camino y me dejes solo en esta calle donde el viento no sopla, los pájaros duermen y el silencio hace sangre de tanto golpear los silencios.

Cuando no estás, anhelo tu risa, tu voz agarrada a una nube de otoño, esa luz desesperada que se enreda a tu pelo y susurra palabras de miel y sal en la arena del mar que tú y yo conocemos, ese mar que no tiene horizonte, solo momentos de amor y ternura, bocaditos de estrella bajo un manto de cielo.

Hoy no quiero que te marches porque cuando tu no estás solo soy un pedazo de carne desnudando su llanto, un coronel sin soldados, un gorrión sin plumas que viaja en invierno, tal vez un verso desesperado en medio de un vals que apagó su música y dejó que esa música desgarrara mi alma. No quiero que te vayas que mi amor nunca duerme y solo quiero mirarte a los ojos y cubrirte de besos.

@butacondelgarci

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

catorce − dos =