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Inma Gabarda
Miércoles, 11 octubre 2017
REPORTAJE

Premios caninos para aprender

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Más de 137.000 perros y gatos fueron abandonados en 2016, un 28% por problemas de comportamiento o camadas indeseadas, según refleja el estudio 'Abandono y Adopción 2017' elaborado por la Fundación Affinity. El motivo más común es que los dueños no logran dominarlos y terminan por perder el interés. Pero existen fórmulas alternativas para controlar este problema que esta semana en 360 Grados Press abordamos.

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¿Quién no ha tenido alguna vez un cachorro y le ha destrozado la casa entera? ¿O ha adoptado a un perro de una protectora que presentaba malas conductas al principio, o bien por ansiedad o por estrés? ¿Quién no se ha desesperado ante estas conductas? Son animales y necesitan unas pautas para entender lo que está bien y lo que está mal. Al contrario del pensamiento popular de que al pasar el año los perros se tranquilizan, hay cosas que nunca cambian, si no se les proporciona una educación idónea.

 

Según Vicente Berga, educador canino profesional, “el adiestramiento en positivo es un método basado en el respeto hacia el perro, que antepone su bienestar a los objetivos del mismo”. Esto significa trabajar con los perros ignorando los comportamientos no deseados para que dejen de producirse, siempre y cuando estos no sean auto-reforzantes para el perro, y buscar cuáles son sus motivaciones para premiarle cuando actúe bien.

 

Lo que significa fortalecer una conducta concreta en nuestro can porque tiene consecuencias agradables. De modo que, estas técnicas involucran únicamente el uso de la recompensa y del refuerzo positivo,es decir, premiar al animal por una buena conducta o cuando realiza un comando correctamente. Para lograrlo, se suelen utilizar golosinas, palabras amables, caricias y el tono de voz tiene que ser siempre agradable.

 

Carlos y Laura tienen un podenco mestizo desde hace un año y cuatro meses. Les rompe absolutamente todo y están desesperados. “Hemos probado con juguetes, a dejarle la radio encendida cuando nos vamos, juegos de pensar, a darle paseos para agotarle físicamente pero cuando volvemos a casa siempre está todo hecho un caos”, exclaman.

 

A Gema le dijo su veterinaria de confianza que contratara a un adiestrador a domicilio para que en su entorno le enseñara a educar a sus tres perras, corrigiendo sus malos hábitos y enselándole nuevas pautas de comportamiento. “Le hice caso pero como no dispongo de tiempo material por el trabajo, así que al final he optado por llevarlos a un centro de adiestramiento porque no logro dominarlos, y al final me están dominando ellos a mí”, explica.

 

[Img #25840]Y como ella, cientos de dueños acuden asiduamente a la contratación de estos servicios para dar fin al problema. Según Vicente Berga, esto se debe a que muchos adiestradores todavía extrapolan el concepto del perro alfa para justificar el adiestramiento y las prácticas abusivas que emplean la violencia física y la intimidación de los perros. Una fórmula que no funciona con los canes y que, agrava todavía más sus conductas.

 

El experto señala que cuando este tipo de adiestradores encuentran perros que no responden bien a esa forma de educar (la mayoría), sugieren que son dominantes, entonces se justifican con la idea del perro alfa y hacen que cobra más fuerza y se difunde más aún. Una idea que no se corresponde con la realidad y que trasladan a los propietarios, que terminan por pensar que no tiene posible corrección porque forma parte de su genética. 

 

Pero no es así, porque con el adiestramiento en positivo, que a mennudo suele ser empleado para educar a los perros de la policía, se pueden conseguir altos niveles de confiabilidad sin necesidad de la manipulación física ni los gritos. Sin embargo, todavía hay muchas personas que consideran que esta metodologia consiste únicamente en dar premios a los perros por todo. “Una forma de pensar falsa, que  suelen utilizar todos los profesionales que no saben solventar la situación y si lo hacen, es con agresión cuando no saben cómo afrontar el problema”, añade Vicente Berga.

 

Pero el adiestramiento en positivo conlleva múltiples beneficios y siempre es más efectivo que otro tipo de educación más dictatorial o autoritaria. “Entender muy bien que son los castigos positivos y negativos, los refuerzos, los condicionamientos, saber cuándo asociar la orden al movimiento o al comportamiento que queremos, cuando retirar los premios, saber aplicar y entender el Principio de Premack”, expresa.

 

Lo importante, en este sentido, es saber que los perros son animales sociales y que quieren es estar con nosotros, hacer vida a nuestro lado. No se trata, por tanto, de ninguna conspiración canina para dominarnos ni tu perro está todo el día pensando cuál es el lugar más estratégico de la casa para apoderarse de él y demostrarte su “dominancia”, concluye Vicente Berga.


@ingabarda

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