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David Casas
Miércoles, 27 septiembre 2017
Entrevista al actor Carlos Chamarro

“Los nervios siempre son necesarios en un escenario”

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Después de conquistar al público televisivo con papeles desternillantes y recordados como Julián Palacios en ‘Camera Café’, el actor Carlos Chamarro traslada su humor insaciable a los escenarios para dar vida a un amigo cargante, entrado en los 40, que se enamora de una chica joven.

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Entró en nuestras vidas a través de la pequeña pantalla como el inoportuno negociador de los spots de Viajes Iberia, nos hizo reír delante de la ‘camera’ de la máquina de café como Julián Palacios, un responsable de compras, y nos conquistó entre máquinas de ‘gym’ interpretando a Julián Salasola. Pero ahora el actor Carlos Chamarro (@carloschamarro) está centrado en su carrera teatral recorriendo los escenarios con Pares y Nines, de José Luis Alonso, donde da vida a Roberto, un cuarentón cargante, que se ha divorciado y que pide consejo a su amigo para ligarse a una chica joven. Eso sí: seguiremos viendo muy pronto a Chamorro en televisión y, seguramente, en cine.

 

¿Qué puedes adelantarnos sobre Pares y Nines?

Se trata de una comedia que funcionó muy bien a finales de los años 80 y que tuvo sus readaptaciones en las siguientes décadas, que se centra en las relaciones de amor, de desamor y de amistad. Mi personaje, Roberto, es el típico pesado que pide ayuda a su amigo y que abusa de su amistad. Distorsiona la trama y pone los puntos de humor en la comedia. Él realmente es inocente en sus actos, porque está pasando un mal momento y no se da cuenta. Estoy muy contento con el personaje.

 

¿Pueden las hormonas revolucionar a un hombre entrado en los 40 y hacer tambalear una amistad?

El amor es algo eterno y cuando alguien se enamora da igual la edad. Es lo que les pasa a los dos personajes masculinos cuando se enganchan de la joven vecina. Se convierte en algo prohibido, porque ella no les hace caso, pero el amor hay que disfrutarlo. Es igual que el desamor: tratamos de quitárnoslo de encima para no sufrir, pidiendo un consejo a un amigo y tratando de sacar un clavo con otro clavo (los dos hombres se han divorciado). Es muy típico de los cuarentones, pero la amistad al final prevalece. En definitiva, es una comedia delirante con tópicos, pero bien tratados, y diálogos con poso.

 

Has trabajado la comedia a menudo. ¿Es un registro en el que te sientes cómodo?

La comedia no es fácil, pero he sido emocionalmente bien tratado en la vida y puedo aportar mucho al humor: en mi vida diaria soy muy de hacer reír. Es un registro más complicado que el drama, ya que tiene ritmos rápidos que debes seguir bien para que el público se ría. Si no se ríen, porque cada ciudad tiene un tipo de humor, toca modificar el chiste. El guion también tiene que ser muy bueno.

 

[Img #25795]¿Te sientes mejor en un escenario o entre cámaras de televisión?

El teatro te aporta ganas de viajar y de conocer ciudades de España y la ilusión de tener un público diferente cada vez. Ahora me apetece mucho más la gira, que ya fue bien el año pasado. La televisión te obliga aprender cada día, porque tiene un ritmo muy rápido y concentrado en el tiempo. Es más cerrado y técnico que el teatro. Menos espontáneo, aunque también puedes improvisar, según el feeling que tengas con el compañero, para que sea más fresco.

 

¿Cuál es la clave para enfrentarse a un público en directo?

Vivir en el presente, estar motivado, conocer las fórmulas del teatro y, sobre todo, contar bien la historia; no solo conseguir que se rían.

 

¿Y perder los clásicos nervios?

Los nervios siempre son necesarios en un escenario. De esta manera te aseguras hacerlo bien, con autenticidad y frescura, sino la profesión no tiene sentido.

 

¿Qué personaje del cine o del teatro del siglo XX te hubiera gustado interpretar?

La verdad es que nunca me lo he planteado. Siempre he preferido estar abierto a los papeles que me han llegado, dejarme llevar por ellos, sin tener anhelos.

 

¿Te paran por la calle más por Jacobo Torres (anuncio de Viajes Iberia), por Julián Palacios (Camera Café) o por Julio Salasola (Gym Tony)? ¿Te gusta que te identifiquen con un personaje?

Me han parado por todos. Siempre tienes miedo a que te encasillen, sobre todo, por la popularidad repentina que te da la televisión. Pero me gusta que me reconozcan, porque significa que me han visto y han seguido mi actuación. Es divertido.

 

¿Cómo fue volver a Gym Tony después del parón que sufrió?

Bien. Los parones también vienen bien para seguir buscando otras cosas; los asumes, los tomas con normalidad y los aprovechas. La serie me está dando la oportunidad de conocer gente estupenda y de vivir experiencias. La mía es una profesión rica, pero sufrida, aun así.

 

¿Tienes más proyectos a la vista?

Tengo a la vista alguna película y algo de televisión, pero no puedo comentar nada todavía. Me motiva la vuelta al cine después de tanto tiempo. Seguro que lo viviré con muchas ganas en cuanto empiece.


@casas_castro

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