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Lunes, 10 abril 2017
Sociedad

Cincuenta sombras de Grey´ desencadena un aumento del 45% en la venta de juguetes eróticos

Diversual, tienda ‘on line’ líder de este tipo de productos en España, registra un crecimiento de la demanda de productos relacionados con el libro y las películas

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Las relaciones íntimas están en constante evolución. La gente no se inmiscuía entre sábanas con otra persona hace cien años igual que ahora, ni lo hace hoy en día como lo hará dentro de otros tantos. Para ello, elementos que esporádicamente se integran con el imaginario colectivo tienen mucho que decir: tópicos, leyendas, películas o novelas influyen en cómo las personas se dan placer mutuamente, y en ese aspecto ha habido un fenómeno reciente que ha supuesto toda una revolución: la saga de películas ´50 sombras de Grey´.

 

Anastasia es una joven estudiante de Literatura en Washington. La amiga con la que vive, que escribe para el periódico de la universidad, concierta una entrevista con el exitoso empresario Christian Grey, pero a última hora no puede asistir. Anastasia toma su lugar y, desde el momento en que su camino se cruza con Grey, su vida cambia. Ese es el punto de partida de la primera de las novelas de la trilogía de novelas cuyo primer volumen publicó la escritora Erika Leonard James en 2011, ahora también adaptada al cine y a la imaginación de millones de personas.

 

El constante tono erótico y sensual de cada una de las páginas de los libros (y los fotogramas de la versión cinematográfica) deriva de las peculiares preferencias sexuales de Christian Grey. Un hombre elegante, misterioso y turbado con unas fantasías al alcance de imaginaciones extensas que, a través de la ficción de sus relaciones íntimas, introdujo en el debate público el sexo de dominación y el BDSM como prácticas más habituales de lo que se pensaba hasta la fecha. BDSM es el acrónimo de un conjunto de siglas que integra distintos conceptos: bondage, disciplina, dominación, sumisión, sadismo y masoquismo. Es habitualmente concebido como una práctica extrema, aunque con cierto control y el consenso de quienes se presten a ello, no supone más que una forma diferente de llevar a cabo algo completamente habitual. Y en esa normalización ha tenido mucho que ver Grey.

 

La fantasía se vuelve realidad

La influencia de la narración ha sido tal que entre todo el merchandising derivado de la marca 50 sombras hay –como no podía ser de otra manera- juguetes sexuales. Que además, con los datos propios que maneja Diversual, tienda erótica y sex shop online líder en España con sede en Alicante, se ha demostrado como una moda que va a más con cada nueva entrega cinematográfica que se estrena en la gran pantalla.

 

Uno de los productos estrella es el kit de accesorios de 50 Sombras de Grey: más de 1.000 ventas al año registra este pack, compuesto entre otras cosas por un antifaz, esposas, mordaza, látigo, velas de cera, bolas chinas o pinzas para los pezones. En definitiva, una larga lista de artículos fetichistas en la que no falta una pluma estimuladora ni un plug anal para que quienes lo utilicen puedan sentirse Grey (y compañía) por un día.

 

Entre la lista de opciones con las que llevar a la cama de nuestra propia casa todas y cada una de las estimulantes páginas escritas por E. L. James también hay unas correas para atar a la pareja a la cama y experimentar la sensación de dominación, una fusta (con pluma) para dar unos elegantes azotes.

 

Otro de los productos más demandados es este: un separador de piernas que evita que quien lo lleva pueda juntarlas, lo que da a la otra persona un control casi total de la relación. Este objeto, protagonista de una escena en la segunda película de la saga, es uno de los que el señor Grey utiliza, ideal para combinar con una de las 1.000 esposas de la saga que Diversual vende anualmente.

 

Desde que se estrenó la primera película, con un boom que superó –si cabe- al de la saga literaria, Diversual cifra en un 30% el aumento en las ventas de productos de BDSM, en parte por el afán de muchos de los fabricantes del sector por sacar nuevos artículos relacionados con la estética y temática de 50 sombras.

 

Aun así, es un territorio algo farragoso en el que moverse: pese a que el BDSM lleva siglos practicándose, su carácter radical y poco convencional unidos a la exposición pública de estas prácticas de hoy en día hacen que todo lo que tenga que ver con 50 sombras se analice con lupa bajo un supuesto pretexto moral.

 

El 30% de aumento en las ventas que trajo consigo la primera entrega cinematográfica de la saga fue además la antesala de una nueva subida. El estreno de la segunda parte hizo aumentar la facturación en productos relacionados un 15% adicional.

 

El BDSM es una experiencia completamente sensorial: taparse los ojos, atarse a la cama o inmovilizar partes del cuerpo provoca un repunte en la precisión del resto de sentidos no anulados. Así, entran en juego los matices, la delicadeza y la sensualidad en el trato mutuo de la que tanto se aprende con la lectura de 50 sombras. Una obra para cambiar para siempre la sexualidad en el mundo y, en el caso concreto de España, para hacer cada día más común el uso de juguetes eróticos acercándose a la demanda de otros países europeos, donde están más extendidos.

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