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José Manuel Garcia-Otero
Miércoles, 18 enero 2017
Butacón del Garci

Amos del universo

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Mientras el frío va dando pasos de gigante hacia su madurez más despiadada, unos niños juguetean con bolas de nieve mientras sus madres tienden la ropa sobre alambres de una valla a la espera de un sol que les regale un beso de calor o un poco de luz en medio de la negrura.

[Img #25049]Son los inmigrantes, gente sin patria que la mitad del mundo ignora y la otra mitad persigue. Los inmigrantes, al decir de los analistas y asesores de los grandes estrategas del mundo perfecto, son un problema. Pero no es el único problema de este primer mundo que hace años perdió los relojes de la solidaridad y la fraternidad.

 

El mundo perfecto o primer mundo tiene tantos bienes materiales que necesita nuevos almacenes para seguir acumulando. Es un problema tener tanto: no pueden ocultarse los palacios y las riquezas, por eso se han inventado los millones virtuales. Detrás de una pantalla hay un mayordomo que cuenta cada céntimo de sus millonarias ganancias y luego sonríe.

 

El mundo perfecto o primer mundo tiene una docena extensa de ricos que todos conocen. Pero hay ricos muy ricos que están detrás de los visillos, nadie los conoce. Lo mueven todo. Y lo controlan. Estos amos del Universo hacen el diseño del mundo, pero tropiezan como un tráiler sobre una andanada de rocas ante una cuestión capital: el mundo está superpoblado. Mucha gente no es útil para sus fines, encima comen y procrean y cada vez hay un mayor número de gente.

 

Por eso ninguno de estos Amos del Universo quiere parar la guerra. Para ellos, a guerra es como una trituradora de basura o un gran horno crematorio, donde desaparece lo que sobra.

 

Pero existen personas que logran escapar de estas guerras, valientes cuya desesperación hace que sorteen vallas alambradas, bandoleros y mares. Hombres, mujeres, ancianos y niños, que buscan con la mirada el horizonte y quieren llegar allí, en medio de un frío maduro con cuchillas, bajo una oscuridad tan gris como afilada. Esta gente no pierde el dibujo de sus sueños, aunque una brisa de hielo los despierte en madrugada.


@butacondelgarci

Foto: Marga Ferrer

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