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Laura Bellver
Miércoles, 9 julio 2014
Música

El diabólico encanto de los Rolling

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Esta semana en 360 Grados Press hemos dado rienda suelta a nuestras caderas con ‘Sympathy for the Stones’, una exposición que el Centro Cultural Bancaja de Valencia acoge hasta el próximo 2 de noviembre. Titulada con un guiño a esa canción protagonizada por Satanás tan aclamada por la crítica, se trata de una parada obligada no sólo para amantes del rock, sino también para interesados en la historia de la música contemporánea.

[Img #20409]Hay escaso lugar – por no decir ninguno – a dudas cuando la bienvenida corre a cargo de unos labios rojos con la lengua fuera. Efectivamente, se trata de ese logo tan representativo de la música en general y del rock en particular. No obstante, por si algún distraído visita la sala, ésta también se ha dotado de hilo musical y en estos momentos suena (I can’t get no) Satisfaction. Con todo, no hay quien avance un paso hacia la primera estancia sin saber que aquí se habla de The Rolling Stones. Y mucho, porque más de un centenar de piezas recorren las luces y las sombras de esta emblemática banda, desde la entrada en prisión de sus cabecillas más reconocibles – Mick Jagger y Keith Richards – tras una redada por drogas en 1967 hasta su mítico Tour of the Americas de 1975 junto a Tired Grandfather, un falo hinchable gigante que les acompañó sobre los escenarios durante los dos meses en que rodaron por el norte del continente del otro lado del Atlántico.


Justamente eso, anécdotas, no faltan en una carrera de más de cincuenta años. Así, la muestra invita a devorar las curiosidades que se esconden en cada portada o que fueron inmortalizadas a manos de una generación de fotógrafos volcada en el género. Por ejemplo, las instantáneas que Gus Coral tomó de la grabación de I wanna be your man en el Studio 51 de Londres abren el itinerario. Se trata de uno de los primeros sencillos de ‘sus satánicas majestades’, el cual fue publicado el 1 de noviembre de 1963. El documento gráfico remata su valor cuando se especifica que dicha pieza fue escrita por los mismísimos John Lennon y Paul McCartney, así como cedida, por tanto, por su grupo, The Beatles. Pero este es sólo uno de los muchos capítulos escritos con otras celebridades.


Momentos estrellados

[Img #20402]Eric Klapton, Bob Dylan, Tina Turner, Bruce Springsteen, Iggy Pop… Ocupados con la música o, también, con la fiesta. Los rostros conocidos se suceden en las imágenes de los Rolling y su huella se adivina en algunos de los trabajos. Es el caso de Sticky Fingers, el álbum de estudio concluido en 1971 que contó con la mano de Andy Warhol en su cubierta. De ahí, el provocativo primer plano de la cremallera de un ceñido pantalón vaquero que fue censurado en España y sustituido por unos dedos pegajosos – traducción literal del título del disco – saliendo de una lata de melaza. Prohibiciones locales a un lado, el artista llegó a lamentarse de la retribución que obtuvo por su obra en comparación con la buena repercusión en las listas de éxitos. “Aunque fue número uno, sólo recibí un poco de dinero”, afirmó.


No todo es simpatía…

Pero es que de los roces no se libran ni los propios Stones entre ellos. De hecho, poco después de entrar en el segundo espacio de la exposición se ilustra brevemente la relación entre los bautizados como Glimmer Twins – Mick y Keith, de nuevo – y esos altibajos por los que han pasado a lo largo de los años. Prueba de ello son las declaraciones que el guitarrista vertió sobre el vocalista a principios de la década de los ochenta, cuando el primero calificó de “insoportable” al segundo por su trato con la alta sociedad. Y las ‘antipatías’ cosechadas no quedan ahí. Ahora, eso sí, en clave externa: la ruta recoge en otro momento cómo el fotógrafo Barrie Wentzell agradece sarcásticamente el episodio acontecido en un concierto de 1973, cuando él y sus compañeros de profesión fueron obligados a retirarse del pasillo frente al escenario para no molestar al público, dando lugar al límite de tres canciones para las fotografías que ha adoptado la industria en su conjunto.


Jagger y los suyos en movimiento

[Img #20410]Aunque incombustibles en todas sus facetas, es ahí, en el directo, donde The Rolling Stones se llevan la palma. La energía condensada en cada uno de sus giras es capaz de trascender los retratos colgados en la sala. Podría decirse que las paredes pierden, incluso, su condición de estáticas con, por ejemplo, el concierto en California de 1978 en el que Mick retó al público al grito de “quiero vuestros zapatos” y hubo que detener la actuación por unos instantes para despejar el escenario. Sin embargo, no hay que invocar siempre a la imaginación para revivir la acción, ya que la exposición también comprende fragmentos de documentales como Sympathy for the Devil (1968), en el que Jean-Luc Godard refleja la revuelta política de final de los sesenta relacionándola con su música; Gimme Shelter (1970), que captó el asesinato de un joven de 18 años cometido en su concierto de Altamont un año antes a manos de un miembro de los Ángeles del Infierno – contratados como equipo de seguridad en aquella cita –; o Shine a Light (2008), para el que Martin Scorsese desplegó dieciocho cámaras en el Beacon Theatre de Nueva York con vistas a no perder detalle del show organizado en otoño de 2006 por la Fundación Clinton.


Las leyendas nunca mueren

A estas alturas suena más que inverosímil, pero hubo un tiempo en que Mick Jagger confesó que no se veía haciendo lo mismo durante toda su vida. Luego, claro, tuvo que reconocer cuán equivocado estaba. “Es como si todo el mundo creyera que había que ser joven para tocar rock and roll. Creo que hemos logrado demostrar que es no es así”, declaró en otra ocasión. Es más, todo apunta a que van a seguir probándolo hasta el último día. Con semejante actitud no es de extrañar que, como se observa entre el público de la muestra, sean varias las generaciones interesadas en la banda, como una afición que pasa de padres a hijos. El bajista Ronnie Wood se ha atrevido a apuntar las causas: “Mucha gente se pregunta por qué este grupo es lo que es. Bueno, para empezar, sus componentes son pura dinamita. Normalmente, en un grupo destaca una sola persona y, por supuesto, Mick, el mayor vocalista de la historia del rock, es el centro de atención, pero en realidad somos mucho más que simplemente la suma de las partes”. Sin duda, The Rolling Stones son ya ‘un todo’ eterno en la memoria colectiva.

[Img #20407]




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