Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Laura Bellver
Miércoles, 9 abril 2014
Filosofía

El turismo que se diferencia por responsable

Marcar como favorita

De un tiempo a esta parte hay quienes meten en su maleta una actitud distinta respecto de su destino. Del mismo modo, cada vez más ofertantes asumen el cometido de dejar otra huella en su cliente. Entre todos están consiguiendo que viajar no quede reducido con el tiempo a un mero sello en el pasaporte o a una fotografía de postal que evoquen un buen recuerdo, sino que ello se convierta en una vía para cambiar el mundo a mejor. Esta semana en 360 Grados Press hemos querido conocer este punto de vista.

[Img #19837]En la localidad valenciana de Puçol se había perdido esa costumbre de salir de casa y dar los buenos días a los vecinos como síntoma de cercanía e, incluso, apego. O, por lo menos, así lo sentían Javier Simó y su pareja, Raquel Sacristán, quienes residían allí. Por ello, hace cuatro años decidieron vender su patrimonio para trasladarse a un pequeño municipio interior de la provincia de Castellón, donde se han embarcado en un particular proyecto. “No queríamos dejar esa vida de antes a nuestros hijos, así que hicimos una lista de los pros y de los contras de este giro, vimos que éstos eran salvables y aquí estamos”, confiesa él. En concreto, tras cierto tiempo de formación, fundaron una aldea ecorural. “El sábado pasado cumplió justo dos años. La idea final es contar con cinco casas, pero de momento hemos construido tres”, prosigue Javier. En lo que al concepto se refiere, un ejemplo podría servir como la mejor definición: la principal fuente de energía de dichas moradas es la cáscara de almendra. Y otro: su construcción se ha basado en las técnicas manuales que usaban antiguamente por la zona, como emplear cal y arena en la cimentación.

 

Lejos de ser una iniciativa aislada…

[Img #19838]Todo ello se enmarca en una corriente que, poco a poco, va ganando adeptos en el sector. “Partimos del mismo punto que el turismo sostenible, es decir, de una práctica que no comprometa el ecosistema para garantizar su continuidad a generaciones futuras. Sin embargo, nosotros vamos un paso más allá, porque damos más importancia a los actores locales y a los propios turistas, no sólo a los empresarios”, explica Jesús Blázquez, cofundador del Centro Español de Turismo Responsable (CETR), entidad nacida a modo de “repositorio de buenas prácticas” hace un lustro. De hecho, esto mismo es lo que han recogido en el Vademecum del Turista Responsable, que pretende transmitir hábitos para una correcta aproximación a las culturas locales, así como para fomentar el respeto hacia el medio ambiente. “Porque no existen malos viajeros, sólo viajeros mal informados”, concluye Jesús citando la frase que este colectivo ha convertido en su bandera.  

 

Un compromiso que no entiende de fronteras

En esta misma línea, en la de orientar en una dirección adecuada las decisiones de los turistas, trabaja Ethnic. “Se trata de minimizar los impactos negativos y maximizar los positivos. Por ejemplo, en Gambia el modelo turístico de masas implica que los beneficios económicos son sólo para las grandes multinacionales, traduciéndose en capitales trasnacionales que no dejan riqueza en el país”, ilustra Jesús Martín, el director de comunicación de la asociación. Así, detectada dicha necesidad, un grupo de viajeros formados en las ciencias sociales se pusieron manos a la obra en 2006: basándose en su propia experiencia, empezaron a diseñar rutas por África con la intención de que el turismo no sólo fuese un fin, sino también un medio. En palabras de Jesús: “Nosotros vamos de la mano de la cooperación, porque consideramos que el turismo puede servir como herramienta de sensibilización y, también, para dar a conocer proyectos. Además, queremos que toda la cadena turística se implique en ello”. Con todo, las personas que optan por las alternativas de Ethnic ya se cuentan en, aproximadamente, un centenar al año.

 

El viaje va para largo

[Img #19834]Aparte de ofrecer un alojamiento, Javier y Raquel organizan talleres de sensibilización tanto para niños como para adultos en sus instalaciones. Por su parte, además de programar escapadas, el equipo de Ethnic participa en diversos congresos y jornadas. En definitiva, los implicados en el llamado “turismo responsable” desarrollan una labor de divulgación complementaria por la consolidación de unos valores. “Se está creando una cultura frente al turismo de masas o ‘de sol y playa’. Actualmente, existirán como unas doce agencias promoviendo este tipo de viajes y podríamos hablar de, más o menos, varios miles de viajeros responsables al año en España”, afirma el cofundador del CETR. No obstante, todos los entrevistados coinciden al apuntar que queda largo trecho por recorrer hasta derrocar el turismo imperante. Asimismo, convienen en que una mayor complicidad en su promoción por parte de la Administración Pública sería fundamental. Mientras, los interesados en la materia van haciendo camino. “Esto todavía está muy verde, pero puedo decir que todos nuestros clientes se llevan un buen sabor de boca. De hecho, raro es que en cuestión de un mes o mes y medio no venga un familiar o un conocido de quienes han estado aquí”, remata el gerente de la aldea ecorural.


@LaBellver

Noticias relacionadas
Acceda para dejar un comentario como usuario registrado Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas para comentarios
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
360 Grados Press • Términos de uso y aviso legalPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress