Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Javier Montes
Miércoles, 18 diciembre 2013
VIDEOTECA

El vestido


Sorprendente y original comedia negra de origen holandés que bien podría ser obra del mismísimo Buñuel. La historia de un vestido, desde su confección hasta su desaparición, tiene como resultado una road-movie encantadora.

[Img #19201]Lo normal es que el argumento de una película gire alrededor de un personaje, una historia o un hecho real. En ocasiones el foco de atención de la trama es un objeto, aunque las menos, y lo que ya es poco corriente es que sea un vestido el que nos mantenga en vilo durante más de cien minutos. 'El vestido' (el título original es De Jurk), dirigida por Alex van Warmerdam, cuenta la historia de un vestido, desde el debate para elegir el estampado de la tela, la confección, el traslado a sus lugares de venta, la venta, la primera persona que lo usa, la segunda, la tercera... hasta que un buen día parte es quemado en un crematorio y, otra parte, triturado por una segadora. ¿Cómo llega hasta allí?


'El vestido' -un simple vestido- puede llegar a tener una vida similar a la de una persona, aunque sin sentimientos. En este caso es el vehículo para contar una serie de extraños eventos que atrapan a todos los que se cruzan en su camino. Un diseñador con extraños gustos sexuales, un artista desmotivado, una estudiante virginal, una criada insatisfecha, un revisor de billetes de tren psicópata, un hombre de negocios arruinado... Todos van pasando por la cinta vinculados de una u otra manera al vestido.


El director, confeso admirador de Buñuel -se nota en este largometraje- obtuvo con 'El vestido' el premio de la crítica holandesa en 1996, el premio Fipresci de la Crítica en el Festival de Venecia y se alzó con el premio a la mejor película en el Festival de Cine de Postdam.


Por cierto, que nadie espere un vestido espectacular. Más bien es todo lo contrario, una sencilla y modesta bata de mujer, sin mangas, con botonadura delantera, colores azul y ocre y un estampado bastante rancio. Eso sí, está claro que afecta a las mujeres que lo llevan puesto y a los hombres que lo admiran. No hablamos de magia ni de poderes sobrenaturales, simplemente del devenir de las cosas, las vidas y las historias. 


@JavierMontesCas

Noticias relacionadas
Acceda para dejar un comentario como usuario registrado Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas para comentarios
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
360 Grados Press • Términos de uso y aviso legalPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress