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Manolo Gil
Miércoles, 2 octubre 2013
Opinión

Cuando un gobierno mata la cultura

Se han presentados los presupuestos para 2014 y, visto lo que hay, nos vamos a la España de hace treinta años como poco, eso por no hablar del erial cultural de la España de Franco. De impulsar la recuperación económica poco, nada. Bien es cierto que la situación macroeconómica para 2014 es la que es y que estos presupuestos responden a las consecuencias de la crisis económica, encima con un crecimiento de la deuda pública –en 2014 se llegará al 99’8€ del PIB-. Si no hay para infraestructuras, menos hay para cultura. Catastrófico en unos presupuesto de recortes y nula inversión que hacen prever un aumento inminente de los impuestos.

[Img #18642]A grandes rasgos y sin detenerme en el análisis de las partidas destinadas a cultura,  en 2014 aumentan las de teatro en 57’4%, danza y música en 22’1, aumenta la dotación al Museo del Prado, se mantiene la del Teatro Real y el Liceo, pero bajan las partidas de archivos en 14,2%, cine en un 12’4%, promoción y cooperación cultural un 11’8%, bibliotecas un 8’5%, exposiciones un 9%, promoción de libros y publicaciones culturales un 3’5%.

Y el ministro Wert compareció para informar sin dar explicaciones. Se quita a unos y se pone a otros sin decir ni mu. Pero no creáis que que esto es el chocolate del oro para aquellos sectores en los que han aumentado. El IVA cultural ha expulsado a los espectadores de los teatros y salas de conciertos, eso por no hablar de los ERE y despidos que sufre el sector. Las orquestas sinfónicas peligran y han salido a protestar a la calle, algo insólito; las compañías de danza viven casi en el ostracismo; y los teatros de ópera afrontan la temporada como pueden  mientras descuelgan un titulo tras otro de la programación. Al cine español lo asesinan, y el asesinato es delito en el Código Penal. A la pérdida de espectadores el cine español sumará en 2014 una mayor falta de ayudas, con lo que la producción se reducirá a la nada. No hay dinero para promoción cultural, ni para exposiciones, ni para bibliotecas, ni para libros. Este último sector, el del libro, ha visto como las cifras del último año se han retrotraído a las de hace una década.  Esto parece  El jardín de las delicias, de El Bosco, pero la parte del infierno con esos instrumentos musicales, símbolo de la cultura o de los sentidos, tanto vale,  roídos por los demonios.

La situación es dramática. Se está encerrando a  la cultura en un zulo del que tardará en salir. Me resisto a admitir el supuesto pragmatismo del gobierno a la hora de elaborar los presupuestos del 2014. Es obvio que hay necesidades sociales, pero otra cosa son las prioridades en el pongo aquí y allá. Es obvio que el gobierno de Mariano Rajoy prefiere rescatar a la banca y no al ciudadano; es obvio que no considera la cultura como una prioridad,  como tampoco considera prioritarias la sanidad y la enseñanza públicas.

Con un presupuesto como el presentado y que se aprobará por mayoría absoluta, se vuelve a atentar  contra el artículo 44 de la Constitución en el que se señala que los poderes públicos deben promover y tutelar el acceso a la cultura, a la que todos tenemos derecho. Una sociedad sin cultura es una sociedad sin criterio. Tal vez es lo que les interesa, tener una sociedad de autómatas que todo lo acatan. Sé que la situación es complicada, pero no descuidemos la cultura. No hagamos gala de la falacia del liberalismo canalla, ese liberalismo que se harta de pregonar que la cultura, la sanidad y la educación no son rentables. 


[Img #18641]Afortunadamente no todo se mide económicamente, aunque algunos piensen lo contrario.  La cultura es la vía necesaria para buscar soluciones. Recortar en cultura es dejar de invertir en el futuro, por mucho que se crea que rescatar a la banca es mejor. Un sociedad sin cultura continuara permitiendo la especulación. Una sociedad sin cultura es una sociedad sin valores en la que se permite y se acepta que una minoría que ostenta el poder y la fuerza domine a una mayoría con violencia. Yo no lo comparto. ¡Basta!


 

 

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