Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Miriam Reyes Gimeno
Miércoles, 26 junio 2013
CONGRESO

El juego como filosofía de todo

Marcar como favorita

¿A quién no le gusta jugar? Por definición supone “hacer algo con alegría y con el solo fin de entretenerse o divertirse”. ¿Por qué no hacerlo más a menudo? En el Gamification World Congress -que se celebró en Madrid la semana pasada- se reunieron expertos en este nuevo palabro híbrido español-inglés -“gamificación”-, que apuestan por darle al juego el protagonismo que se merece.

[Img #17986]Mentiría si dijera que “por supuesto, conozco este término desde hace años", porque no es cierto [sería un bonito postureo, pero no lo haré]. Oí hablar de la gamificación por primera vez hace poco más de un año y realmente no lo he llenado de contenido y sentido hasta hace bien poco. Y en ello ha tenido mucho que ver el Gamification World Congress, que este año –la segunda edición- se celebraba en Madrid y que tuve la inmensa fortuna de presentar.

 

Durante un día entero, de 9 de la mañana a 8 de la tarde, pasaron por el escenario de los Cines Callao de Madrid expertos de distintos ámbitos –marketing, ventas, recursos humanos, organización de eventos, educación, psicología…- que se han aplicado el cuento de que jugando se consiguen grandes logros.

 

Al final la gamificación no es otra cosa que aplicar las estructuras que comparten casi todos los juegos, al mundo real. Cuando jugamos, lo hacemos para conseguir algo: objetivos (marcar goles, superar pantallas…); vamos viendo nuestros pequeños logros y finalmente obtenemos una recompensa: la satisfacción de haber ganado… O no… Pero sin duda, aunque no ganemos, al menos no perdemos las ganas de volver a jugar de nuevo. Aprendemos la lección, vemos en qué hemos fallado y volvemos a intentarlo esta vez con el objetivo reforzado de ganar, de progresar, de avanzar… Y así podemos estar todo el día ¿o no eráis de los que cada vez que jugabais al Tetris en los recreativos lo hacía con el objetivo de superar un nivel más que en la partida anterior? Siempre superarse y disfrutar en el intento.

 

Como la mayoría de las veces me sucede cuando presento, nunca puedo estar al 100% atenta a todas las charlas pero lo poco que escuché me pareció interesante y no fui la única. Desde arriba pude percibir el interés del público allí presente. Hacía tiempo que no veía a unos asistentes tan atentos, con tantas ganas de participar y con mucha curiosidad por aprender sobre esta nueva tendencia del “juego como filosofía de todo”.

 

El poder de la diversión

[Img #17989]Se destacó el poder de divertirse, tan presente en los juegos y en el espíritu de la gamificación. Si consigues hacer que el usuario, el trabajador o el cliente se divierta podrás conseguir que participe en tu campaña de marketing como lo hace Bimbo con su juego ¿Pantera Rosa o Tigretón? , o que tu cliente ahorre en tu banco como propone Bankinter con su plataforma Coinc Saving o que el trabajador compita por vender más como explicó Jauma Juan de Apesoft. La educación, la motivación personal y nuestra propia carrera profesional, todo se puede gamificar

 

El momento más emotivo del congreso lo vivimos con Juegaterapia, una ONG que dibuja sonrisas en los niños enfermos de cáncer gracias a los juegos. Reúne las videoconsolas y los videojuegos que la gente ya no usa y los dona a hospitales para que los pequeños pacientes jueguen mientras, por ejemplo, reciben su sesión de quimioterapia.

 

La fundadora de la ONG, Mónica Esteban, consiguió emocionarnos a todos, al contarnos el caso de un niño que odiaba recibir quimioterapia porque le hacía sentirse mal. Un día fue al hospital y se puso a jugar a la videoconsola. Al cabo de unas horas llegaron las enfermeras y él pidió por favor que no le pusieran la quimio, que no quería, que lo pasaba muy mal… Pero su madre le dijo: “hijo, no vienen a ponértela, vienen a quitártela”. El pequeño estaba tan entretenido jugando que no se había dado cuenta de que había estado recibiendo su terapia contra el cáncer. Una historia que provocó un nudo de garganta entre los más fuertes y unas lagrimillas en el resto.

 

El día fue intenso y las charlas, de apenas 20 minutos, se sucedieron una tras otras regalándonos casos prácticos sobre la aplicación de la gamificación. Al finalizar, y por si alguno tenía dudas del gran poder del juego, Chincheto se las disipó. Este youtuber -que en poco más de un año ha conseguido 200.000 suscriptores  a su canal donde sube partidas grabadas con sus propios comentarios con miles de visitas– congregó a más de cien de sus seguidores en la plaza Callao de Madrid para verle y jugar en vivo y en directo.

Acceda para dejar un comentario como usuario registrado Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas para comentarios
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
360 Grados Press • Términos de uso y aviso legalPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress