Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Óscar Delgado
Miércoles, 18 julio 2012
Viajes

De mugidos y relinches naturalmente mediterráneos

Marcar como favorita

Nos acercamos al punto más oriental del territorio español para conocer los secretos que han conducido a Menorca a mantenerse casi tan natural como a buen seguro se la encontraron hace unos milenios los primeros habitantes de la isla. Gastronomía, historia, naturaleza virgen y tranquilidad componen el póquer de propuestas que asaltan al visitante.

[Img #15712]

Cristóbal es un pagès que pasa buena parte de tardes de verano a la sombra del porche de su búnker, en plena playa de Sant Adeodat, al sur de la isla. Desde esa posición privilegiada asiste a un continuo tránsito de turistas y de gentes del lugar, que deambulan de una cala a otra a través del Camí de Cavalls (camino de caballos), que a lo largo de más de 200 kilómetros rodea todo el litoral de Menorca.

 

A este señor se le encomendó hace años la misión de mantener dicha instalación, construida durante la guerra civil española. A cambio, como indica a 360 Grados Press mientras se afana en fumar un puro, no recibe más que la satisfacción de poder disfrutar de esta especie de caseta de piedra incrustada en la ladera de ese punto de la costa. Como él hay 200 pageses más, que se ocupan de vigilar que nadie ‘okupe’ el búnker y de conservar esos trozos de historia de la isla. “Muchas veces los turistas se sientan, se asoman y me lo ponen todo perdido de arena; pero es lógico. Otras tardes vengo con la familia y entre todos ponemos orden”, explica Cristóbal.

 

[Img #15719]Más allá de estos búnkeres, Menorca acumula pellizcos de historia por cada rincón natural que asalta al visitante. En ella quedan vestigios prehistóricos como las naves funerarias (navetas) levantadas según los testimonios recogidos en el lugar durante el cuarto milenio antes de Cristo. Una suerte de construcciones de piedra blanca que conservan un aspecto tan enigmático como sobrio y que atestiguan cada tarde la puesta de sol silenciosa que el turista puede disfrutar desde puntos estratégicos como Punta Nati, en Ciutadella.

 

Allí se llega por un camino flanqueado a ambos márgenes por parcelados de piedra y por carriles bici de ida y vuelta que obligan al conductor a convivir con los vehículos que se cruza de uno y otro lado sin que ello le signifique la desesperación que le causaría en reductos de estrés urbano. Aquí se mastica buen rollo y respeto (no vendría mal exportar esos ingredientes a aquellos lugares de procedencia). La orientación desde el mar, la ponen los faros como el de Favàritx, en el noroeste de la isla, un punto estratégico de presencia lunar que permite controlar la fuerza de la naturaleza como rompeolas del destino y acceder a calas tan definitorias de Menorca como la de la Tortuga, que representa la fotografía de la campaña turística de la isla.

 

[Img #15708]Pero la historia también ha salpicado Menorca de monumentos de distinta morfología, como las cuevas funerarias de Son Bou, Calescoves o Cala Morell, que hoy se distinguen en sus acantilados como complemento visual para el visitante que disfruta desde el agua crsitalina de sus playas de estampas propias de un programa de Iker Jiménez, que elevan la imaginación por encima del contexto tranquilo y natural del que se rodea.

 

En Menorca pocos carteles prohíben el paso. Los mensajes de la señalízación que el visitante se encuentra en sus excursiones por el interior y el litoral de la isla aparecen siempre bajo un tono positivo y constructivo, esto es, se invita a que el turista respete el entorno, a que contribuya a conservar los espacios naturales, a mantener limpios los lugares… Una filosofía ejemplar que conduce a sentirse protagonista, a implicarse en cosechar que esos objetivos se cumplan.

 

Gracias a esa filosofía, la isla es reserva de la Biosfera, también porque ha conseguido convertir en una especie de juego de descubrimientos la visita por sus rincones. Así, el turista, con el mapa de la isla como referencia principal para organizar su tiempo en Menorca, avanza por los atractivos que le asaltan rebobinando en el tiempo hasta dar con experiencias conseguidas gracias a la buena disposición que de las excursiones encuentra, tanto a pie, como a caballo, en bicicleta, en moto o en coche.

 

[Img #15710]Lo normal es que cada cual sepa el tiempo que ha de invertir para llegar a los puntos calientes de las excursiones desde los aparcamientos disuasorios que se establecen en puntos que no hacen peligrar lo delicado del entorno natural. Precisamente, en una de ellas emprendimos rumbo a un humedal tan mediterráneo como frágil, el de la Albufera Des Grau. Allí se abren tres rutas a pie para el turista, quien puede toparse por los senderos con telarañas de película de Tim Burton, variedades coloridas de mariposas, aves como el águila pescadora o los cormoranes moñudos; y reptiles, erizos, musarañas…

 

360 Grados Press también se maravilló con la excursión propuesta a Cala Pregonda, al norte de la isla, en plena reserva marina. Una playa de arena amarillenta rodeada de terreno dunar y arcilloso, de piedras laminadas por el viento de Tramontana, y olor a vacas, a caballos, a salitre, a naturaleza salvaje, a vegetación mediterránea, a entorno virgen.

 

[Img #15715]Accedimos por una de las vallas características de madera que separan las fincas y las viviendas en la isla, una suerte de palos cruzados que aparentan fragilidad pero que resisten, integradas en el paisaje, el paso del tiempo, de los turistas y de las inclemencias meteorológicas sin molestar, dando a la acción de cruzarlas un sentido romántico que consolida el contacto natural con el entorno.

 

De la playa de Pregonda desentona la casa blanca que se asienta en la misma arena y que en algún momento de la historia algún descerebrado permitió construir, de la misma manera que hace unos días alguien con autoridad decidió prorrogar durante 75 años más el disfrute privado de dicha propiedad, como otras que invaden de forma similar el dominio público de la isla que a priori iban a recuperar la condición de públicas desde 2018, tal y como leímos en nuestra visita en los titulares de la prensa local.

 

[Img #15713]Con todo, el turista amante del esnorqueling encuentra en calas como la señalada una oportunidad única de disfrutar de las aguas cristalinas y de los seres que las habitan entre praderas de posidonia, rocas, algas y arena. Pero también en otras menos famosas o singulares y no por ello menos atractivas para ese perfil de actividad, como las de la Olla, al sur de la isla, junto a Binibeca, un antiguo poblado blanco de pescadores donde se respira silencio y vida marina; o en Cala en Brut, al oeste; o en Calescoves, al sur, donde no es difícil que un cangrejo se acomode en tu pie o una gamba se sienta intigrada por la morfología de tu dedo mientras asistes desde las piedras a una observación sostenida del entorno histórico y del paisaje natural.

 

[Img #15718]Menorca es mucho más, y este semanario se detendrá en otra estación próximamente para compartir otros secretos de una isla que no entiende de idiomas sigloveintiunescos, que esconde bajo una DO como la de su queso tradiciones seculares que alimentan a los lugareños, a los visitantes y a los que se deleitan compartiendo por escrito sus experiencias en la isla; como la de sus dos principales núcleos urbanos, Maó y Ciutadella, y la herencia arquitectónica que ha marcado el devenir de ambas, entre la influencia inglesa y la nobleza más arraigada en las raíces de la herencia histórica.

 

De fondo, dejamos el mugido de las vacas salpicadas por la planicie del lugar y los relinches de los caballos negros que tanta fama han concedido también a los menorquines y a esta versión del Mediterráneo.

 

Hasta pronto. 

Noticias relacionadas
Acceda para dejar un comentario como usuario registrado Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas para comentarios
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
360 Grados Press • Términos de uso y aviso legalPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress