Un joven mexicano, un tal Arturo Saldívar cerraba cartel el día de la reaparición de José Tomás en Valencia tras su percance en Aguascalientes. Fue durante la Feria de Julio 2011, un 23 J en el que el diestro de Galapagar centraba todas las miradas. Pero quien sorprendió, triunfó y se llevó el gato al agua fue Arturo Saldívar.
El mexicano sabía
que torear después de José Tomás era todo un hándicap, respondió al reto y
abrió la puerta grande. Si ese 23 J José Tomás volvió a demostrar su valor
seco, Saldívar no se quedó atrás; por instantes le vimos encalado en el tendido,
se la jugó, se entregó, el respetable se rindió a sus pies y todos salimos de
plaza toreando. Hasta ese festejo, desilusiones con carteles de relumbrón que
tampoco respondieron a las expectativas del público.
Pues bien, el
nombre de Arturo Saldívar no aparece en la Feria de Julio 2012, no hará el
paseíllo en el coso que le vio triunfar y eso es directamente injusto porque
uno no se juega la vida a carta cabal y sale a hombros de la plaza de toros de
Valencia para nada. Es injusto, pero eso es lo que hay.
En la Feria de San Jaime 2012 hay festejos interesantísimos, manos a manos de ensueño, pero el serial, además de vistoso y espectacular, debería ser justo. ¿Que no es la primera ni la última injusticia que se produce en este sentido? Pues sí, pero que alguien tiene que recordar las gestas para que no caigan en saco roto TAMBIÉN.
Posdata: La Feria de Julio es buena, pero como siempre, mejorable; ¡no es por ser toca pelotas!