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David Barreiro
Miércoles, 16 mayo 2012
Humor

El mundo es cruel

Esta crisis que sobrevuela como un buitre carroñero nuestras cabezas no pasa de largo de la redacción del periódico de provincias en el que escribe, sirve cafés y plancha camisas Peláez.

[Img #15274]Los difíciles momentos que nos ha tocado vivir se reflejan en los cables llegados esta semana a la redacción de 360 Grados Press, como aquel en el que descubrimos que cincuenta mil personas se presentaron a una entrevista de trabajo para un puesto de redactor de internacional o la tristeza que embargó al jefe de Peláez al descubrir los malos momentos por los que atraviesa el pueblo griego. De este mundo cruel trata de escapar el periodista escribiendo sobre diversos temas y su jefe dedicándose a practicar, a su manera, el reiki.

 

Jueves 10 de mayo

 

– ¡Jefe! ¿Ha visto eso?
– ¿El qué, Peláez?
– Toda esa multitud en la plaza. Habrá como cincuenta mil personas.
– ¡Oh, mierda! Sabía que iba a pasar.
– ¿Tiene usted algo que ver, jefe?
– Digamos que todo.
– ¿Ha convocado una manifestación?
– Ni loco, Peláez.
– ¿Entonces?
– Puse un anuncio de trabajo.
– ¿Para qué puesto?
– Redactor de internacional.
– Me interesa, jefe, ¿cuáles son los requisitos?
– Doce pagas al lustro, disponibilidad para viajar, disponibilidad para quedarse, coche y avioneta propios, saco de dormir y tienda iglú para las noches de cierre y, lo más importante, conocimientos de preparación de cafés y lavado en seco de trajes de Inditex.
– ¿Tendrá que vestir traje un periodista?
– No, Peláez, podrá ir con los típicos chalecos de explorador llenos de bolsillos y lamparones. Son mis trajes los que tendrá que limpiar.
– Quizás me inscriba, jefe…
– ¡Contratado!
– ¿Ya? ¿Sin entrevista?
– Sí, no se hable más. Diga a esos de ahí afuera que se dispersen.


 

Viernes 11 de mayo

 

– Peláez, ¿dónde está Ramírez?
– Se ha ido a casa, jefe, le dolían los brackets.
– ¿Se refiere a los huevinos?
– No, jefe, el aparato dental.
– ¡Ah! Hable en español, leñe, la lengua de Gonzalo del Bierzo.
– De Berceo
– ¿Donde el botillo, no?
– Me temo que no.
– Vaya… ¿y quién va a ir a cubrir el partido de fútbol si no está Ramírez?
– Tendré que ir yo, no hay nadie más….
– ¿Pero no tenía que hacer una entrevista al Concejal de Turismo de Botellón?
– Sí, iré en el descanso. Espero que no descuente mucho el colegiado.
– ¿Pita un abogado?
– No, es un sinónimo.
– Luego dicen que es una liga profesional, si arbitran hasta los sinónimos.
– Ya ve. En fin, jefe, me voy para el estadio.
– Es usted la repera, Peláez.
– Por cierto, quería pedirle un día libre...
– ¡No abuse, Peláez! Que le doy la mano y coge el brazo gitano ¿Cuándo sería?
– El próximo veinticinco de diciembre.
– Imposible.
– ¿Por qué? Me gustaría pasar ese día con la familia.
– Hasta nueva orden, Peláez, su familia soy yo. Venga, tire para el estadio.
– Apesadumbrado me voy, jefe.
– Sí, mejor, que en autobús va a tardar demasiado.

 

Lunes 14 de mayo

 

– ¿De qué escribe de modo tan compulsivo, Peláez?
– De mercados volátiles, jefe.
– ¿Contrabando de pichones?
– No, mercados en los que cambia con frecuencia y rapidez el precio de los activos.
– Muy bien, Peláez, siga así, dándole a la teclita… ahora bien, ¿cree que eso interesa a alguien?
– No lo sé, pero es mi obligación contar lo que pasa, jefe, somos notarios de la realidad.
– Sí, pero cobramos como becarios, Peláez.
– Sobre todo yo.
– Sabía que me iba a salir con eso.
– Es que ya es demasiado tiempo sin ver un euro, jefe
– Deje de mirarse el ombligo, Peláez, no es más que una puta cicatriz.

 

 

Martes 15 de mayo

 

- ¿Qué le pasa, jefe?
- Me he liado, Peláez, ayúdeme.
- ¿Y qué hago?
- Páseme la pierna por encima de la cabeza y desenrédeme los dedos de los pies.
- ¿Mejor?
- Sí, gracias. Uf, ¡qué mal rato!
- ¿Qué estaba haciendo?
- Trataba de alinear los chacras, Peláez, los tenía manga por hombro.
- ¿Hace usted reiki, jefe? No lo sabía.
- Es la primera vez, pero no sé si lo repetiré, prefiero otras técnicas.
- ¿El yoga en un clima de total relajación?
- No, la siesta bajo un chopo.
- Ya veo. Bueno, me voy a cubrir las manifestaciones.
- Tenga cuidado, la calle estaba llena de turistas
- Indignados, jefe.
- Y alemanes, los hay de todas partes.

 

 

Miércoles 16 de mayo

 

      -¿Por qué solloza, jefe?

     - Me dan pena los griegos, Peláez.

      -Sí, están jodidos….

      -Volveré a estudiar latín en sincero homenaje a esas gentes

      -Ellos hablaban griego, jefe, no latín.

      -Usted qué sabrá, Peláez. Yo estuve allí en el 85, en la cúspide de las pirámides.

      -Eso es Egipto.

      -A mí me la sudan las fronteras, Peláez, que le quede claro.

     - Están bien, jefe…

      -Lloro por mis hermanos helenos. Con lo que ha sido ese pueblo…

      -La cuna de la civilización.

      -Cuna no sé, pero qué jugadores: Gallis, Yannakis, Fassoulas. Eso era balonmano.

      -Baloncesto, jefe.

      -Ellos jugaban a lo que les daba la gana, Peláez.

      -Puede ser

      -¿Y qué me dice del yogur?

      -El mejor del mundo, jefe.

      -Pues tráigame uno.

     - ¿De Grecia?

      -Del Lidl, Peláez, que parece usted tonto.

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1 Comentario
Julio Cesar Fabregat Garcia
Fecha: Viernes, 18 mayo 2012 a las 23:42
Felicidades por la forma de escribir tan divertida es tremendamente grato tener articulos como estos en estos dificiles tiempos

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