Una jornada analiza los usos de las web sociales en el campo de la medicina y cómo utilizan los profesionales de la sanidad los flujos de información que por ellas circulan
El Centro de Investigación Príncipe Felipe de Valencia
acogió esta semana la jornada “Salud 2.0: nuevas herramientas aplicadas a la
medicina” organizada por el área científica de Menarini con el objetivo de
medir la relación existente entre los pacientes y los médicos en el nuevo
contexto abierto por internet y las redes sociales.
360gradospress aprovechó la cita para conocer la interpretación al respecto de Miguel Ángel Máñez, gestor y bloguero sanitario, quien ofreció un análisis teórico y práctico sobre las nuevas oportunidades abiertas para el sector sanitario en el ámbito de las redes sociales. Máñez orientó la nueva perspectiva que se le abre al sector, basada en la relación tradicional mantenida entre los pacientes, los profesionales y las organizaciones sanitarias, “tres perspectivas igual de necesarias para abordar la relación entre internet y la salud”.
El bloguero repasó las tendencias más habituales de cada uno
de los tres actores de esa relación mediante ejemplos cotidianos de comportamiento.
Según este gestor sanitario, el paciente encuentra un caudal de información al
que jamás nunca antes podía tener acceso, al que puede recurrir para
complementar el diagnóstico que le ha realizado el especialista o para conocer
de antemano las características de su patología en relación a los síntomas que
presenta.
A la pregunta de qué hacen los pacientes con la información
que buscan en internet, señaló que la web les permite sustituir la
relación tradicional del cara a cara; incentivar su participación y su
formación; atenuar el miedo que les puede despertar un diagnóstico mal matizado
por parte del profesional; y apoyar el tratamiento prescrito por el médico.
Una relación que tendría que ser bidireccional, esto es,
compartida por los profesionales con el mismo entusiasmo que demuestra el
paciente en la web, dirigida a enriquecer o a matizar la información recibida
de internet. Pero, en la práctica aún está lejos de ser
así, debido a que el médico “tiene miedo a compartir información en internet
porque piensa que todo es malo”, es un ámbito donde “un residente puede llegar
a ser más conocido que su jefe de servicio y el profesional no se da cuenta de
que lo que aportan es conocimiento al paciente”. En este sentido, apostó por que el médico “pierda ese miedo y aprenda a trabajar en otro
entorno, conversando, compartiendo, aprendiendo e innovando”. El bloguero puso
el ejemplo del doctor Casado, un médico que utiliza habitualmente las redes
sociales para conversar con sus pacientes, como caso de buenas prácticas entre
los profesionales.
Por último, asignó a las organizaciones, el tercer actor del nuevo concepto de sanidad en internet, un papel necesario basado en dar las herramientas necesarias a los pacientes y a los profesionales para facilitar su comunicación, como la Oficina 2.0 de la Agencia Valenciana de Salud, de la que Miguel Ángel Máñez es coordinador. De la misma, surgen herramientas 2.0 para la comunicación con el paciente, aplicaciones de comunicación interna para los profesionales, formación y aprendizaje y una nueva cultura de trabajo de la sanidad. Con todo, el gestor sanitario recordó que en este mundo de internet y de redes sociales, “no debemos olvidar que el cara a cara sigue siendo fundamental”.