Revisamos el ciclo taurino de las fiestas de Castellón, donde El Juli, Manzanares, Daniel Luque y el novillero Juan del Álamo brillaron con luz propia.
El Juli, Manzanares, Daniel Luque y el novillero Juan del Álamo son los
nombres propios que deja la recién concluida feria de la Magdalena en
Castellón. Por supuesto, mención especial merecen también, por méritos propios,
los rejoneadores Andy Cartagena y Leonardo Hernández. Todos ellos han salido
por la puerta grande, pero además de los triunfos, el serial ha dejado faenas
de interés.
El ciclo arrancó el domingo 27 de marzo con una corrida sosa de Fuente
Ymbro que nada tuvo que ver con la lidiada días antes en Valencia, si bien el
cuarto toro fue el mejor del encierro y Matías Tejela consiguió cortar una
oreja. Por su parte, el castellonense Abel Valls se mostró con ganas, mientras
que Rubén Pinar poco pudo hacer con un lote deslucido.
Al día siguiente, el festejo a caballo hizo las delicias de los asistentes con dos labores muy compactas de Andy Cartagena y Leonardo Hernández ante el segundo y quinto toro de la tarde respectivamente. La faena de Sergio Galán fue premiada con un apéndice pese a la petición de un segundo trofeo.
La feria continuó con una novillada sin caballos de Fernando Peña en la que Borja Álvarez y Cristian Climent pasearon una oreja cada uno, aunque al primero le costó más acoplarse a sus oponentes. Los erales, salvo el primero, dieron buen juego en líneas generales; destacó el segundo por su codicia y el tercero por su casta. Mientras que en lo referente a la novillada picada, Juan del Álamo fue el gran protagonista. El joven mostró su pundonor tras el puntazo que le propinó el quinto morlaco y le arrancó las dos orejas al segundo ejemplar de la tarde, que fue premiado con una merecida vuelta al ruedo. En conjunto, los novillos del Parralejo se dejaron todos menos el quinto. También Dufau y López Simón tocaron pelo.
Y por fin llegó la jornada más esperada, la del jueves, con Manzanares,
El Juli y Morante en el cartel. Los dos primeros abrieron la puerta grande y
dieron una gran tarde de toros. El alicantino desorejó al tercer Jandilla del
encierro, del que supo aprovechar todas sus embestidas, creando una faena que
ratificó que Manzanares está llamado a ser uno de los ases de la temporada
2011. Y otro de los genios que también hizo disfrutar al respetable fue El
Juli, que cortó dos orejas al quinto del festejo, un animal de Vegahermosa al
que hubo que entender y al que mató de una estocada certera. Morante de la
Puebla saludó una ovación en su primero, al que metió en la muleta a base de
solvencia, mientras que el cuarto fue protestado por falta de trapío.
En la jornada del viernes, El Cid fue el único que tocó pelo en una corrida de Lagunajanda justa de fuerzas en la que Miguel Ángel Perera no tuvo opciones de éxito con su lote, al igual que Sebastián Castella. Fue el sevillano Manuel Jesús El Cid quine aprovechó el enrazado cuarto.
En la penúltima de feria, Daniel Luque dio cuenta de dos versiones distintas de sí mismo. Ante el tercero, del que obtuvo un trofeo, realizó una faena con garra y poderío, mientras que con el que cerró plaza se pudo ver a un Luque más templado y sentido. El premio, otra oreja y la consiguiente puerta grande. Cayetano desaprovechó claramente al quinto toro, noble y con posibilidades de éxito. Por otro lado, El Fandi fue ovacionado en su lote y destacó en los dos tercios de banderillas.
Y acabamos con la victorinada. La terna -compuesta por Bolívar, Rafaelillo y Alberto Aguilar- salió premiada con una oreja por coleta. Bolívar se gustó con el quinto, Rafaelillo destacó al natural y Aguilar, que reaparecía de su percance de Fallas, emborronó con la espada la última labor del festejo, lo que le privó de salir a hombros. Los toros de Victorino Martín fueron manejables, si bien el primero fue el más peligroso. Tampoco los aficionados catalanes quisieron perderse esta corrida en la que se vieron arropados por el público castellonense.
*Fotos cedidas por Bous al Carrer