360gradospress pasa unas horas con voluntarios de la Fundación Banco de Alimentos de Asturias, una organización sin ánimo de lucro que trata de conseguir alimentos con el objetivo de repartirlos entre asociaciones de ayuda a los más necesitados. El año pasado movieron más de un millón y medio de toneladas.
A las nueve de la mañana ya está en
una nave industrial, en Lugones (Asturias), contestando correos electrónicos,
atendiendo llamadas telefónicas y programando actividades. A las diez y media
llega al Grupo de Cultura Covadonga, un club privado de Gijón con más de 30.000
socios donde están llevando a cabo una ‘operación kilo’. Allí recibe a los
voluntarios que van colocando los donativos de los asociados en un imponente
camión. En apenas día y medio ya acumulan más de una tonelada de alimentos. A
la una y media atiende a los medios de comunicación que se interesan por la
iniciativa. A las cuatro de la tarde ya está de nuevo en la nave de Lugones
donde acaban de llegar cuatro camiones cargados con alimentos que envía la
Unión Europea. Colabora con otros voluntarios en almacenar convenientemente esa
mercancía en un local de 500 metros
cuadrados que cada día se queda más pequeño. A las siete
y media vuelve al Grupo Covadonga para cerrar el camión, hacer balance de la
jornada y agradecer a los voluntarios su trabajo.
Esta es una jornada habitual de María Velasco, la trabajadora social de la Fundación Banco de Alimentos de Asturias. “Si estás implicado en esto lo estás las 24 horas del día los 365 días del año”. Su teléfono no para de sonar. Habla con pasión y explica con detalle en qué consiste el Banco de Alimentos, el trabajo de los voluntarios y los problemas de la entidad, “que no son pocos”, suspira. La Fundación Banco de Alimentos de Asturias es una organización sin ánimo de lucro que trabaja desde el año 1997. Su objetivo es recoger alimentos para que entidades con sede en el Principado los repartan entre familias de la región con necesidades. “El año pasado movimos más de un millón y medio de toneladas y, este año si seguimos así, vamos a duplicar esa cifra”, explica María a quien se le escapa una sonrisa de felicidad.
Para alcanzar estos números la
Fundación Banco de Alimentos de Asturias trabaja en cuatro campos. Por un lado
organizan las llamadas ‘operaciones kilo’ en colegios, centros comerciales o
entidades como el Grupo Covadonga. Con ellas pretenden captar donaciones de
familias. “Parece mentira pero son una fuente de suministro muy importante para
nosotros”. En segundo lugar realizan labores de sensibilización organizando
charlas en colegios, instituciones o asociaciones de vecinos explicando qué es
el Banco de Alimentos y a qué destina sus recursos. También realizan esta labor
de sensibilización en grandes empresas de distribución, “para que nos donen sus
excedentes o productos que no pueden
introducir en la cadena de alimentación
porque, por ejemplo, tienen un fallo en el etiquetado que no permite ponerlos a
la venta pero son aptos para el consumo”. Estas empresas aportan un importante
porcentaje del total de alimentos que mueve el Banco y, este año, más aún
después del convenio que suscribirán próximamente con Mercasturias.
Y, por cuarto y último lugar, aunque no por ello menos importante, tratan de sensibilizar a otras empresas y colectivos sobre las necesidades de la Fundación Banco de Alimentos y la importancia que tiene para ellos su colaboración. “Nuestra gran necesidad es contar con una nave más grande pero eso cuesta mucho dinero y no tenemos recursos. Queremos que entre varias empresas asuman esa inversión y esto requiere mucho trabajo. El Ayuntamiento de Oviedo ya nos ha donado unos terrenos pero la obra posterior son palabras mayores. Ojalá lo consigamos dentro de poco”, confía María.
La crisis ha disparado la demanda de alimentos por parte de las entidades que se dedican a facilitar comida a las familias más necesitadas. “Claro que se nota la crisis. En todo. Ahora la gente que puede dona más alimentos, hay más gente necesitada y por tanto aumenta la demanda y también se ha disparado el interés de los medios por nuestro trabajo”. La Fundación Banco de Alimentos de Asturias colabora con más de un centenar de entidades. Estas son las encargadas de distribuir los alimentos que recoge el Banco, todas son un bocado de esperanza para muchos.