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Javier Montes
Miércoles, 12 enero 2011
Viaje

Bilbao, alto a todo

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360gradospress descubre su versión más moderna coincidiendo con el anuncio de la banda terrorista ETA de un “alto al fuego permanente, general y verificable”

[Img #12558]En el margen derecho de la A-7 asoma un panel que reza ‘Cantabria. Buen viaje’. Cien metros más adelante aparece un cartel con fondo de color verde de la Dirección General de Tráfico donde se lee: ‘Euskadi. Vizcaya’. Esta agujereado. Hay quienes dicen que esos orificios son producto de disparos efectuados por agentes de la Guardia Civil. Despechados, cargados de ira, que arremeten con odio contra una región que les ha sido hostil durante muchas décadas. Leyenda urbana o no el caso es que el indicador de carretera parece haber sido ametrallado.


Es lunes, 10 de enero, y Bilbao respira el ambiente de cualquier ciudad tras unos días de festejos navideños. Aún cuelgan las luces de Navidad en las principales calles comerciales, operarios retiran la estructura de lo que albergó una feria de artesanía y las tiendas anuncian a bombo y platillo las rebajas de enero con descuentos de hasta el setenta por ciento. Aquí la crisis también se ha cebado con los más pequeños y los bajos con la persiana echada y el letrero de ‘Se alquila’ son frecuentes.


Bilbao cada vez se parece más a una ciudad cualquiera y poco a poco ha ido perdiendo algunas de sus señas de identidad. Mejor o peor. Eso lo debe juzgar cada uno en función de sus gustos.


[Img #12560]Hace años, el ‘Bocho’ –el agujero como le llaman los bilbaínos en referencia a la orografía del entorno- era una ciudad distinta al resto. Caótica como la mayoría de las urbes que supera el medio millón de habitantes, sucia, plagada de pintadas y carteles a favor de la independencia de Euskal Herria, con restos en una esquina sí y otra también de la kale borroka, mal oliente gracias a una ría convertida en un hotel de lujo para las ratas y pese a todo, con un encanto especial. Con vecinos abiertos y parlanchines que caminan con su chapela en la cabeza silbando, canturreando, que guían al visitante despistado, que presumen de ciudad, de tierra, del Athletic, de todo. Que cocinan exquisiteces y sirven con gusto. Amables, socarrones, con el chiste siempre preparado como un pistolero su revólver. Era una ciudad distinta.


[Img #12557]Ahora Bilbao ha perdido parte de esas señas de identidad.  El Guggeheim y la globalización han liderado ese proceso de modernización. Las calles están limpias, no hay ni rastro de kale borroka, la orilla del Nervión se ha convertido en un paseo imprescindible… hasta la Gran Vía, plagada de franquicias y grandes cadenas de distribución podría ser la calle comercial de Zaragoza, Valencia, Málaga o Valladolid. Menos mal que la gente sigue igual (o casi). Ahora las chapelas se cruzan con los pañuelos y los canturreos se entremezclan con los gritos de marroquíes, polacos o ecuatorianos, encaramados en andamios que algún día dejarán paso a las señoriales fachadas de los cientos de edificios históricos de la ciudad. La globalización está aquí. Antes se entraba en un bar y la ETB estaba a todo trapo. Ahora muchos sintonizan TVE. “Yo soy de Zamora, qué quieres que te diga”, se justifica a media mañana una camarera mientras sirve el café y unos pintxos a las empleadas del Eroski más cercano. “Yo soy la única de aquí, bueno de Basauri. Yolanda es de Argentina, Tania de Laredo y Conchita de Badajoz”. Toma ya.


[Img #12559]La globalización y la modernidad, esta última, medida en metros y en vertical. El Guggenheim ya es poco para los bilbaínos. Ahora miran al cielo a ver la evolución de la Torre Iberdrola diseñada por el argentino César Pelli. Dicen que estará finalizada en abril de 2011. Con sus 165 metros de altura domina el paisaje del Bocho. Ya es el techo de Euskadi y suscita división de opiniones. Menos que si Muniain debería ser o no titular en el Athletic, pero genera debate. Todo el que diga la palabra “alto” es escuchado. “Alto, que si Joakin –así llaman a Joaquín Caparrós- saca a Muniain deja fuera a Javi Martínez”. “¿Alto el bloque ese? Bueno pues sí, además no tengo ni idea de qué van a hacer allí”. Al parecer la cadena Hilton ya está en negociaciones para ocupar la parte alta y [Img #12555]competir de poder a poder con el mítico Hotel Carlton. Tradición contra modernidad.


De repente, todas las miradas se dirigen al televisor porque se ha interrumpido la emisión para anunciar que la banda terrorista ETA ha anunciado un “alto al fuego permanente y de carácter general que puede ser verificado por la comunidad internacional”. La voz de la presentadora del informativo entra en los oídos de todos y cuando concluye arranca el debate. “Ya está, verificable, ahí está la clave. Se acabó”, dice un anciano con acento vasco antes de hacerle un gesto a la camarera para que le sirva otro txacolí. “Mus, mus, mus, dale pues”, se oye de nuevo en la mesa de al lado. En la calle la noticia se ha recibido con indiferencia o ni siquiera se ha recibido. Los corrillos de taxistas hablan del balón de oro que le acaban de conceder a Messi. Bilbao mira alto.

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