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V.P.
Miércoles, 22 diciembre 2010
Artes marciales

El arte de la espada japonesa

360gradospress acude a una clase de kendo, esgrima nipona, para conocer las claves de esta disciplina deportiva heredera de un arte milenario

[Img #12479]En occidente, artes marciales como el kárate, el taekwondo o el judo fueron popularizadas como deporte hace décadas. Adultos, pero también niños, han encontrado en estas disciplinas que nacieron en la guerra del cuerpo a cuerpo una manera de estar en forma y ganar confianza en sus posibilidades físicas. Sin embargo, aunque sean las más conocidas, desde luego no son las únicas.

360gradospress se mete en una clase de kendo de la mano de José Luis Zamora, quien imparte clases en el club Makoto Shin Kai (Asociación del Espíritu Sincero) de Alboraia (Valencia). Allí conocemos los “rituales” y el espíritu que envuelven a este deporte que se ha convertido en guardián de un arte, el de la espada japonesa, que tenía por objetivo el peor de los posibles: la muerte. Pero, a la vez, es admirado por esa condición de enfrentamiento fatal lleno de honor: salva la vida quien es más rápido, más inteligente, más certero. Por tanto, el oponente merece respeto.

Pasan unos minutos de las 19.30 horas y al fondo del pasillo del edificio polideportivo aguarda el aula de kendo. La clase ya ha empezado. En el tatami los alumnos acompañados de Zamora practican varios golpes al son de la voz con el shinai, la espada de bambú que simula la katana japonesa. Al otro lado del aula aguardan en el suelo los men, o cascos. Pasado un momento, llega un alumno quien rezagado y silencioso realiza una serie de saludos a la clase. “Primero se saluda al inicio de la clase tanto al lugar de práctica, como a la zona en la que estaría el altar, al maestro y el resto de alumnos”, nos explica José Luis Zamora. No es el único saludo pues también este tipo de rituales se realizan al finalizar el encuentro con el resto de personas y durante los ejercicios. “Antes de trabajar en pareja con un compañero se tiene que pedir por favor y al finalizar dar las gracias, porque nos ha ayudado a mejorar”, indica. Previamente han realizado un ejercicio general cardiovascular. Tras señalarlo el maestro, los alumnos acuden a ponerse todo el equipo. Se realiza lentamente, de rodillas y de forma ordenada.  La atmósfera de disciplina, respeto y orden no desaparece nunca.

[Img #12481]Zamora nos muestra el shinai. Está hecho de bambú y es flexible. Está compuesto por una serie de láminas que quedan fijadas en tensión por una cuerda, reduciéndose así la fuerza del impacto. ¿Y cuánto pesa todo el equipo?, le preguntamos. “Pues entre seis y siete kilos”. El practicante de kendo debe llevar para el combate el bogu (armadura) que incluye el men (casco), kote (guante),  do (pectoral), hakama (pantalones estilo falda amplios), tare (faldilla) y keikogi (chaqueta). “Hay un mito y es que hay gente que dice que el kendo es un deporte caro. Todo puede costar 300 euros, pero por ejemplo yo llevo el mismo peto desde hace 15 años…pienso que el esquí por ejemplo puede ser más caro”, destaca Zamora. Y es que como señala la propia armadura, los puntos de ataque son cuatro: la cabeza, las muñecas, el abdomen y la garganta. Los cuatro ataques básicos toman el nombre de estas zonas y a partir de ahí se elaboran diversas combinaciones. Asimismo, está prohibido atacar por la espalda, pues “es un deporte totalmente frontal”. En las competiciones se llevan a cabo de combates a tres ataques en un tiempo límite de cinco minutos. En el caso de que uno de los deportistas consiga asestar sólo un punto en ese tiempo es el ganador y los desempates son sin unos minutos determinados.

La historia de este club es desde luego curiosa. Como nos cuenta el propio Zamora “durante mi época de estudiante me formé en el club de la Universitat de Valencia y al insertarme en el mundo laboral era muy difícil compaginarlo. Un amigo y yo por lo tanto decidimos reunirnos de manera esporádica para practicar y así no perder el contacto. A partir de ahí, muchos amigos empezaron a preguntar y a unirse a los entrenamientos. En ese momento llevábamos seis años de kendo y marcábamos nosotros las pautas. Conforme fue creciendo el grupo tuvimos que buscar el apoyo de un maestro y oficializar esta asociación”. Zamora ahora es monitor-instructor y siguen estando tutelados por un maestro nacional.

Condición física y beneficios del kendo
“No es necesario tener una condición física extraordinaria para practicar kendo”, explica Zamora, porque es un deporte “muy estratégico” algo que “nos iguala a todos”.  De hecho “los grande maestros son ya ancianos y no hay quien se les acerque”. Por eso es apto para cualquier sexo y edad. Asimismo, nos indica que entre los beneficios que aporta este deporte está un trabajo cardiovascular general para evitar la fatiga y una adquisición de potencia en el tren inferior. También el kendo ha llegado a ser equiparado con el ajedrez, por la importancia que tiene en este deporte la agilidad mental, la estrategia y la resolución de nuevas situaciones.

[Img #12480]Respecto al perfil de gente que se acerca al kendo, Zamora señala que “las motivaciones son variadas. Hay gente que tiene una aproximación previa a la cultura japones;  que practicaron otras artes marciales o porque buscan algo más filosófico”. “Pienso que el kendo quizá mantiene más pureza que otras artes marciales que se han hecho demasiado deportivas, y guarda un trasfondo filosófico”. ¿Y hay una mentalidad específica? Nuestro maestro nos señala que “no hay un decálogo pero sí se tiene claro que lo que cuenta no es tanto la aptitud como la actitud. Es muy difícil llegar a lograr un nivel alto, y por tanto se exige una gran disposición personal”.

Nuestra última pregunta es fruto de la curiosidad más primaria: ¿Practicáis alguna vez con katanas reales dejando a un lado el shinai? Zamora responde afirmativamente. “Trabajamos en reuniones de tameshigiri (práctica del corte) sobre esterillas mojadas colocadas en trípodes o en frutas para perfeccionar el uso de la espada”.


 

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